Restauración de la unción y la gloria

A – Manifestación de la gloria de Dios

Así como hace unos años el Señor restauró  la verdad de la unción, en estos días Dios está restaurando la verdad de la gloria. Estas dos verdades son parte de la verdad de la restauración de la dependencia del Espíritu Santo.

De acuerdo con el propósito eterno de Dios, en esta época en la que estamos viviendo (siglo XXI), Dios llevará a su pueblo a una nueva dimensión del Espíritu; es decir, llevará a la iglesia a  experimentar la gloria de su presencia, de tal forma que, en todas las naciones, el Espíritu Santo actuará soberanamente alrededor de los creyentes.

En este tiempo, la gloria de Dios va a descender, mucho más que antes en la historia porque:

  • ¡Llegó el tiempo de Dios!
  • ¡Viene un gran derramamiento del Espíritu Santo!
  • ¡Viene una gran manifestación de la gloria de Dios!
  • ¡Viene el poder de Dios!

«Y en los postreros días, dice Dios, derramaré de mi Espíritu sobre toda carne, y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán; vuestros jóvenes verán visiones, y vuestros ancianos soñarán sueños» (Hch 2:17).

Cuando el Espíritu Santo es derramado, la gloria de Dios actúa en los pecadores, llevándolos a la salvación, y haciendo toda clase de milagros y sanidades.

1La gloria postrera

«La gloria postrera de esta casa será mayor que la primera, ha dicho Jehová de los ejércitos» (Hag 2:9).

       aDoble cumplimiento. Esta profecía tiene un doble cumplimiento;

  • Tuvo un cumplimiento literal, cuando Jesucristo, la gloria de Dios, entró en el templo de Jerusalén; y
  • tendrá un cumplimiento espiritual en los últimos días, ya que, en el contexto de esta escritura se habla de la época del regreso de Jesucristo, cuando temblarán los cielos y la tierra (Hag 2:6-7).

              (1)Casa. Es decir, la gloria que tendrá la casa, el templo, el pueblo de Dios; en los últimos días, será mayor que la gloria que tuvo el pueblo de Dios en sus comienzos.

              (2) Esta casa. Notemos que no dice: «la gloria que tendrá la última casa será mayor q la primera»; sino que dice «la gloria postrera de esta casa será mayor que la primera». Es decir, Dios no habla de dos casas, sino que habla de una casa. En la tierra Dios tiene

  • una sola casa, llámese «tabernáculo», «templo de Salomón» etc.;
  • una sola casa, un solo pueblo: el pueblo de Dios; pueblo que, en los últimos días, tendrá mayor gloria que la gloria que tuvo el pueblo de Dios en sus comienzos.

              (3) –  Ejemplos. En sus primeros días el pueblo de Dios tuvo una gloria extraordinaria; manifestada, por ejemplo, en el cruce del Mar Rojo, en la caída de los muros de Jericó, en la nube de gloria que acompañaba al pueblo de Dios; etc.

2Mayor. ¿Por qué la gloria postrera será mayor que la primera? La gloria postrera será mayor que la primera:

  • Porque Dios así lo prometió (Hag 2:9).
  • Porque el Espíritu Santo será derramado mucho más abundantemente que en la antigüedad (Hch 2:17-19).
  • Porque la iglesia arreglará sus lámparas y las llenará del aceite celestial, para dar más luz (Mt 25:1-13).

 B – La gloria de Dios y el ministerio

1Ministerio sacerdotal impedido. Cuando la gloria desciende, y la presencia de Dios se manifiesta, los sacerdotes no pueden continuar ministrando.

       aEn el tabernáculo de Moisés

«Entonces una nube cubrió el tabernáculo de reunión, y la gloria de Jehová llenó el tabernáculo. Y no podía Moisés entrar en el tabernáculo de reunión, porque la nube estaba sobre él, y la gloria de Jehová lo llenaba» (Ex 40:34-35).

       bEn el templo de Salomón

«Cuando sonaban, pues, las trompetas, y cantaban todos a una, para alabar y dar gracias a Jehová, y a medida que alzaban la voz con trompetas y címbalos y otros instrumentos de música, y alababan a Jehová, diciendo: Porque él es bueno, porque su misericordia es para siempre; entonces la casa se llenó de una nube, la casa de Jehová. Y no podían los sacerdotes estar allí para ministrar, por causa de la nube; porque la gloria de Jehová había llenado la casa de Dios» (2 Cr 5:13-14).

«Cuando Salomón acabó de orar, descendió fuego de los cielos, y consumió el holocausto y las víctimas; y la gloria de Jehová llenó la casa. Y no podían entrar los sacerdotes en la casa de Jehová, porque la gloria de Jehová había llenado la casa de Jehová. Cuando vieron todos los hijos de Israel descender el fuego y la gloria de Jehová sobre la casa, se postraron sobre sus rostros en el pavimento y adoraron, y alabaron a Jehová, diciendo: Porque él es bueno, y su misericordia es para siempre» (2 Cr 7:1-3).

2Dios mismo ministra. Cuando la gloria de Dios desciende, el Señor mismo se encarga de ministrar, por medio del Espíritu Santo. Veamos algunos ejemplos de esto:

       aJohn Wesley (1703-1791). En Inglaterra, cuando el pastor y teólogo Wesley terminaba de predicar, le pedía a Dios que confirmara su palabra. Entonces, el Espíritu Santo descendía y ponía convicción de pecado (Jn 16:8) en los oyentes; y los pecadores empezaban a gritar pidiendo a Dios misericordia, mientras que otros caían al suelo. Pero luego de que se arrepentían, el gozo de Dios les inundaba.     [Wesley. Véase 1]

       bDavid Brainerd (1718-1747). En Norteamérica, los aborígenes pieles rojas no aceptaban el mensaje del evangelio, dado por los blancos. Entonces, el misionero Brainerd oró y luchó en oración durante unos tres años; hasta que, en 1745 el Espíritu Santo descendió sobre los aborígenes, y puso convicción de pecado en sus corazones. Entonces, ellos se acercaron al lugar en donde estaba Brainerd. Algunos clamaban pidiendo a Dios misericordia. Otros ni siquiera podían estar de pie. Tribus enteras se arrepintieron de sus pecados.       [Brainerd. Véase 2]

       cMaría Woodworth-Etter  (1844-1924). En ocasiones, mientras esta gran evangelista estaba predicando en Norteamérica, de pronto, el Espíritu Santo descendía sobre la reunión, y los pecadores corrían hacia el púlpito, o caían al suelo. Dios la ungió con lo que ella describió como fuego líquido. A veces, la presencia de Dios descendía en toda la región en donde ella estaba; y personas que estaban a varios kilómetros, recibían visiones del cielo y del infierno; y cuando ella predicaba, había pecadores que caían al suelo y se arrepentían.     [Woodworth-Etter. Véase 3]

       dEvan Roberts. En el gran derramamiento del Espíritu Santo ocurrido en en 1904, en Gales (una de las naciones del Reino Unido), Dios le reveló al evangelista Evan Roberts (1878-1951) que cien mil personas se convertirían a Cristo; y en unos cinco meses esto ya había ocurrido. La gloria de Dios descendía; y los pecadores caían al suelo, y pedían a gritos que Dios tuviera misericordia de ellos.     [Roberts. Véase 4]

       eCalle Azusa (1906). El evangelista y misionero Frank Bartleman (1871-1936) ha contado que, en el gran derramamiento del Espíritu Santo, ocurrido en la calle Azusa, en Los Ángeles, California (USA), la presencia de Dios descendía, y se manifestaba en una forma tangible; al punto tal que, por el peso de la gloria de Dios (la gloria Shekinah) solo podían estar postrados sobre sus rostros. Los pecadores sentían una tremenda convicción de pecado; pero, cuando se arrepentían, el gozo de Dios inundaba sus corazones.     [Azusa. Véase 5]     [Shekinah. Véase 6]

  • Shekinah: Verbo: «שָׁכַן», shakan or shaken. Strong’s: H7931. Significado: Habitar, morar. Literalmente: Morada de la presencia de Dios en la tierra; es decir, visitación divina.
  • Gloria: En hebreo es: «כָּבוֹד», Kabowd, Kabod o Cabod. Strong’s: H3519. La raíz de la palabra gloria indica algo «pesado». Es decir, el peso de la gloria, el peso de la presencia de Dios. Lo contrario de Cabod (gloria) es icabod (sin gloria). Cuando la gloria de Dios se apartó de la congregación del sacerdote Elí, por causa del pecado (1 S 4:21), fueron derrotados por sus enemigos.
  • Peso de Gloria. En hebreo, la palabra gloria está relacionada con la idea de peso; ya que, cuanto más peso tiene un ser, más importante es. Dios quiere que su gloria tenga cada vez más peso en nosotros (2 Co 4:17).

       fErlo Stegen (1935- ). En Sudáfrica, en 1966, el evangelista Stegen se sentía derrotado, sin frutos ni poder. Varios creyentes también reconocieron que necesitaban el poder de Dios. Entonces, organizaron reuniones de oración diarias, por la mañana y por la tarde. Pedían que el fuego de Dios descendiera sobre ellos y sobre los pecadores. Unos tres meses después el Espíritu Santo les mostró sus pecados. Ellos se arrepintieron, y entonces, el Espíritu Santo descendió con poder; y puso convicción de pecado en los habitantes del pueblo. Luego de esto, cualquier día, y a cualquier hora, llegaban unas cien o doscientas personas frente a la casa pastoral, sin ser invitadas; llorando desconsoladamente por sus pecados. Decían que había un poder que los movía a venir, y que no podían ni siquiera dormir. Millares se convirtieron.     [Stegen. Véase 7]

Así como la gloria de Dios descendió en esa congregación, del mismo modo necesitamos que el fuego de Dios descienda en nuestras congregaciones, por medio de un gran derramamiento del Espíritu Santo.

C – La gloria de Dios

1¿Qué es la gloria de Dios? La gloria de Dios es:

  • Es la manifestación de la presencia de Dios; es decir, si bien Dios es omnipresente, es decir, está al mismo tiempo en todas partes; él no manifiesta su presencia en todos los lugares. A la manifestación de la presencia de Dios le llamamos la gloria de Dios. Cuando Dios revela su presencia, a veces sentimos, de pronto, un gozo profundo, una paz inexplicable, etc.
  • Es la revelación, la manifestación, de lo que Dios es y hace.
  • Es la manifestación visible de las cosas invisibles de Dios; es decir, de los atributos de Dios, como por ejemplo, su eterno poder y deidad (Ro 1:20).
  • Es el resplandor que emana de la presencia de Dios, como la luz de una lámpara. Ezequiel vio al Señor sentado sobre un trono; y vio que alrededor de él había un resplandor semejante al arco iris, y declaró que, ese resplandor es la gloria de Dios (Ez 1:26-28).
  • Es la manifestación externa de lo que es Dios interiormente. Para los hebreos, la gloria es la manifestación externa de lo que uno es interiormente. Cuando Moisés dijo: «Muéstrame tu gloria» (Ex 33:18), él quería conocer a Dios interiormente, quería conocer su carácter. Por eso Dios le contestó mostrándole su carácter (Misericordioso, piadoso, etc.) (Ex 34:5-7).     [Hebreos. Véase 8]
  • La gloria de Dios es todo lo que Dios hace que nos permite conocer cómo es él (por revelación). Por ejemplo, por medio de la resurrección de Lázaro (lo que Jesús hizo) podemos conocer a Jesús como «la resurrección» (lo que Jesús es; Jn 11:25).

Jesucristo es el resplandor de la gloria de Dios (Heb 1:3.

2Manifestación

  • Siendo que la gloria de Dios es la manifestación de la presencia de Dios,
  • entonces, tener la gloria de Dios es tener la manifestación de la presencia de Dios.
  • En consecuencia, al tener esa presencia, la gloria de Dios se manifiesta, se irradia, a nuestro alrededor, así como la luz de una lámpara. Esto da lugar a que, sin que nosotros actuemos, los pecadores sienten esa presencia. Por ejemplo: Seguramente tú habrás conocido, o conoces, a creyentes sencillos, sin muchos conocimientos, pero que, al estar con ellos, tú sientes la presencia de Dios. Veamos un ejemplo de esto:

Actor y pastor. En una reunión de una alta sociedad, alguien invitó a un gran actor a recitar algo para ellos. Él aceptó, y les preguntó que querían escuchar. Un anciano pastor le invitó a recitar el Salmo 23. Como el actor conocía ese salmo aceptó, pero con una condición: que el pastor recitara el mismo salmo luego de él. Cuando el actor terminó de recitar, todos aplaudieron. Seguidamente, el pastor recitó el Salmo 23. Al terminar, las lágrimas corrían por las mejillas de todos los presentes. Entonces, el actor dijo que él conocía el salmo, pero que él anciano conocía al Pastor del quien hablaba el salmo.     [Salmo. Véase 9]

3Jesucristo y el Espíritu Santo. Cuando tenemos la gloria, la presencia de Dios se manifiesta en nuestras vidas, por medio de Jesucristo y del Espíritu Santo, si es que actuamos con fe.

  • Jesucristo. «Os haga aptos en toda obra buena para que hagáis su voluntad, haciendo él en vosotros lo que es agradable delante de él por Jesucristo; al cual sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén» (Heb 13:21).
  • El Espíritu Santo. «El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva» (Jn 7:37).

4Nueva gloria

  • En ti. Es posible que hasta ahora tú has conocido el primer nivel de gloria; es decir, has experimentado lo maravilloso que es cuando, al adorar al Señor, de pronto, la presencia de Dios desciende sobre ti y te llena de gozo, de amor, de fe, etc.
  • A tu alrededor. Pero ahora Dios quiere llevarte a una nueva dimensión de gloria, la dimensión en la que, la gloria de Dios desciende a tu alrededor, y los que te rodean empiezan a sentir la presencia de Dios, sin que tú les hables. Veamos un ejemplo de esto:

Smith Wigglesworth (1859-1947), llamado: «El Apóstol de la Fe»; el hombre quien, bajo su ministerio, resucitaron veintitrés personas (todos casos documentados) contó que, mientras viajaba en un tren quiso hablar del Señor a los que estaban presentes en ese lugar; pero era tanto el ruido que había que era imposible hablar. Fue al baño. Cuando volvió, y sin que él hablara ni una sola palabra, un hombre se levantó y le dijo que él lo estaba convenciendo de pecado, y se arrodilló allí mismo. Luego de esto, todos los que estaban en el tren dijeron que él los convencía de pecado; sin que él les dijera nada.     [Smith: Véase: 10]

D – La unción y la gloria

1 – Restauración. Estamos viviendo en los últimos días de la historia, antes de la segunda venida de Jesucristo. Dios prometió que, antes de que él regrese, ocurrirá la restauración de todas las cosas (Hch 3:21). En estos últimos años, Dios está restaurando la dependencia del Espíritu Santo. Por esta razón, Dios está restaurando, en todo el mundo, dos grandes verdades: 1) La verdad de la unción; y 2) La verdad de la gloria.     [Sobre: «Unción y gloria», ver  Aquí ]

2 – La Unción. En la década del ’90, Dios restauró la verdad de la unción. ¿Qué es la unción?

La unción es la capacidad sobrenatural que el Espíritu Santo nos da para hacer la obra de Dios.

Pero, antes de continuar aclaremos que, al hablar de la unción, no estamos hablando de la unción de salvación, la unción que todos tenemos desde el momento de nuestra conversión a Cristo (1 Jn 2:27); sino que, estamos hablando de la unción de poder, la unción que Jesús mismo, siendo el Hijo de Dios, recibió antes de comenzar su ministerio (Lc 4:18-19).     [Unción. Véase 11]

«El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; a pregonar libertad a los cautivos, y vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos; a predicar el año agradable del Señor» (Lc 4:18-19).

Si aún no has recibido esta unción, ora, pidiéndole a Dios que él te dé ese poder, el mismo poder que recibió Jesús en el río Jordán.

 3La Gloria. En nuestros días Dios está restaurando la verdad de la gloria. ¿Qué es la gloria?

La gloria es la actuación del Espíritu Santo, sin la intervención humana

Esta actuación sobrenatural ocurre cuando el Espíritu Santo es derramado en un lugar; convenciendo de pecado, llamando al arrepentimiento, y llevando a grandes multitudes a los pies de Cristo. Esto es lo que ocurrió, por ejemplo, en los días de Juan el Bautista, cuando multitudes gigantescas llegaban a él en el desierto.

«Y salía a él Jerusalén, y toda Judea, y toda la provincia de alrededor del Jordány eran bautizados por él en el Jordán, confesando sus pecados» (Mt 3:5-6).

Notemos atentamente que, grandes multitudes acudían a donde estaba Juan el Bautista, siendo que él no tenía dones del Espíritu, ni estudios, ni palabras elocuentes. Acudían a él atraídos por la operación sobrenatural del Espíritu Santo; es decir, por la gloria de Dios.

Algo similar ocurrió en el ministerio de Pablo ya que, él dijo que llenó todas las regiones, desde Jerusalén hasta Ilirico (provincia romana, al norte de Macedonia y de Grecia) con el mensaje del evangelio (Ro 15:19). Solamente con la unción y con la gloria de Dios un solo hombre pudo llenar todas esas regiones con el mensaje de salvación. ¡Esta es la importancia de tener la gloria de Dios!

Lo mismo sucedió en el ministerio de John Wesley; ya que, él llegaba a un lugar y miles de personas acudían a escucharle. El Espíritu Santo atraía a las multitudes.     [Multitudes. Véase 12]

En la actualidad sucede lo mismo en el caso del evangelista argentino Carlos Annacondia (1944- ). Donde él va, miles de personas se congregan para escucharle, y miles entregan sus vidas a Jesucristo.     [Annacondia. Véase 13]

Quizás tú conoces a grandes hombres de Dios, con conocimientos, con dones, con llenura del Espíritu; pero también, con templos medio vacíos. Pero, cuando el Espíritu Santo es derramado en esa congregación, cuando la gloria desciende a ese lugar, acuden a ese templo grandes multitudes. Por esto es que necesitamos que la gloria de Dios sea derramada sobre el lugar en el que estamos ministrando, para que las multitudes sean salvas.

4Marco de referencia. Teniendo en cuenta todo esto, en adelante, al hablar de «La gloria», nos referiremos a un solo aspecto de esa inmensa gloria de Dios: es decir, nos referiremos al aspecto de la actuación soberana de Dios en la tierra, sin la intervención del ser humano. O sea, al decir «la gloria» hablaremos:

  • del derramamiento del Espíritu Santo en un lugar; y
  • de la visitación de Dios en una determinada región.

Aclaremos, además, que al hablar de recibir la «la gloria», no estamos hablando de la gloria de la salvación, gloria que todos tenemos (1 P 1:10-12); sino de la gloria en la que el Espíritu Santo es derramado y actúa a nuestro alrededor; por ejemplo, convenciendo de pecado.

5 – Avivamiento. El derramamiento del Espíritu Santo en una región da origen a lo que se conoce comúnmente con el nombre de «avivamiento». En consecuencia, un «avivamiento» es originado por Dios y no por el ser humano. Por eso, no podemos llamar «avivamiento» a una serie de reuniones especiales planificadas por los creyentes.

Como ejemplos de «la dimensión de la gloria», podemos ver las experiencias que tuvieron los hombres y mujeres de Dios que hemos presentado al principio; ya que, en esos casos el Espíritu Santo fue derramado en donde ellos estaban.

EDiferencias

1Poder

  • Con la unción tenemos poder para hacer lo que Dios quiere que hagamos. Por ejemplo: sanar los enfermos. Pero.
  • con la gloria, es Dios mismo quien hace la obra.

2Manifestación

  • Por medio de la unción se manifiesta lo mejor de la naturaleza humana; ya que, la unción potencia nuestras capacidades; es decir, nos hace predicar mejor, cantar mejor, etc. Pero,
  • por medio de la gloria, Dios mismo se manifiesta y hace la obra; y el hombre tiene que hacerse a un lado.

Tommy Tenney (1956- ). El predicador Tenney dijo que, cuando la gloria de Dios se manifiesta en una reunión, no es necesario predicar; ya que, las personas son convencidas de sus pecados, y son transformadas por Dios mismo, así como le sucedió a Isaías (Is 6:1-8). En esos momentos, el predicador tartamudea y tiembla ante la presencia de Dios.     [Tenney. Véase 14]

3Fe

  • Con la unción, tenemos fe en que el Espíritu Santo nos ayudará para hacer la obra de Dios. Pero,
  • con la gloria tenemos fe en que, el Espíritu Santo hará la obra de Dios.

4Capacitación y transformación

  • La unción nos capacita para hacer la obra de Dios. Podemos tener la unción sin ser transformados, como en el caso de Sansón. Pero,
  • al buscar la gloria, al buscar la presencia de Dios, tenemos que pedir que Dios nos ayude, para ser transformados de gloria en gloria (2 Co 3:18). Como resultado de esa transformación, Dios actúa por medio nuestro en niveles aún mayores de los que actuábamos antes.

5La cruz

  • Podemos tener la unción sin pasar por la cruz; es decir, sin experimentar la muerte de nuestra vieja naturaleza; tal como dijo Pablo cuando declaró que con Cristo él estaba juntamente crucificado (Gá 2:20). Pero,
  • para experimentar la gloria de Dios tenemos que ir a la cruz; ya que, el yo tiene que morir, y en el trono de nuestro corazón tiene que estar sentado Jesucristo.

6Búsqueda

  • En el nivel de la unción, una persona puede haber sido ungida en el pasado, pero en el presente, aunque esté ungida, puede no tener la presencia de Dios. Pero,
  • en la dimensión de la gloria, solo los que buscan al Señor continuamente tienen la presencia de Dios.

7Nivel superior

  • Hasta ahora, hemos conocido la dimensión de la unción;
  • pero ahora llega una nueva época, en la que conoceremos la dimensión de la gloria; es decir, la dimensión en que dependemos del Espíritu Santo, y Dios mismo actúa a nuestro alrededor.

Por supuesto que, todo esto no es para desprestigiar la unción; sino que es para mostrarnos que hay un nivel superior al que tenemos que llegar. Dios quiere que tengamos la unción y la gloria. Es decir, hemos subido al nivel de la unción; pero ahora Dios quiere que subamos al nivel de la gloria.

8Importancia

  • Si bien tener la unción es importante porque, Dios nos creó para que seamos instrumentos ungidos, así como son los ángeles; los cuales, tienen el poder y las capacidades para hacer la voluntad de Dios; pero también es importante
  • tener la gloria porque, Dios nos creó para que estemos llenos de su presencia, llenos de su gloria, llenos de su vida, algo que los ángeles no pueden disfrutar; porque solo los seres humanos pueden llegar a contener a Dios.

David tenía la unción (1 S 16:12-13), pero además, él quería tener la gloria. Por eso, él fue a buscar el arca de la gloria (1 Cr 13; 15). Por eso, así como en el pasado hemos recibido la unción, ahora debemos recibir la gloria. Pero, antes de seguir, ¿recibiste ya la unción? Si no es así, entonces, empieza por buscar la unción, el poder de Dios para tu ministerio.

9Necesidad. Todo esto nos revela que,

  • Necesitamos la unción; es decir, necesitamos el poder del Espíritu Santo para hacer la obra de dios; pero también
  • necesitamos la gloria; o sea, necesitamos que Dios haga todo lo que nosotros no podemos hacer. Por ejemplo: poner convicción de pecado en las personas. Esto es muy importante porque, a veces hemos tratado de convencer a los hombres que son pecadores; pero ellos dicen que no han cometido pecados; ya que, no han matado, no han robado, etc.

F – ¡Hay más!

1Niveles de gloria. Por eso la Biblia dice que somos transformados de gloria en gloria (2 Co 3:18). Por ejemplo,

  • la gloria de la conversión;
  • la gloria del bautismo en el Espíritu Santo;
  • la gloria de las sucesivas llenuras del Espíritu. Por ejemplo: Si bien los apóstoles fueron llenos del Espíritu Santo en Hch 2:4; luego, estando llenos, volvieron a ser llenos del Espíritu. «Cuando hubieron orado, el lugar en que estaban congregados tembló; y todos fueron llenos del Espíritu Santo, y hablaban con denuedo la palabra de Dios» (Hch 4.31);
  • la gloria de la unción; etc.

2Vamos adelante a la perfección. «Por tanto, dejando ya los rudimentos de la doctrina de Cristo, vamos adelante a la perfección» (Heb 6:1).

3Vamos hacia un nuevo nivel. Dios se ha propuesto llevar a su pueblo a una nueva dimensión espiritual: el nivel de la gloria; es decir, el nivel de la dependencia del Espíritu Santo, para atraer a las multitudes, para hacer milagros y sanidades, etc.

G – El descenso de la gloria de Dios

1Depender. Al tener la unción, creemos que el Espíritu Santo nos ha dado y nos dará poder para hacer la obra de Dios. Pero al tener la gloria, creemos que el Espíritu Santo hará la obra de Dios a nuestro alrededor. Por esto, la unción y la gloria de Dios se manifiestan cuando dependemos del Espíritu Santo; cuando tenemos fe en su actuación.

2Fe. Jesús le dijo a Marta, la hermana de Lázaro: «Si crees, verás la gloria de Dios» (Jn 11:40). Marta creyó, y Lázaro resucitó. Quiere decir que, para ver la gloria de Dios tenemos que tener fe.

3Recibir. Dios tiene mucho más para darnos. Así como hemos recibido la unción, ahora tenemos que recibir el fuego y la gloria de Dios. ¿Cómo podemos entrar en esta nueva dimensión y recibir la gloria? Veamos:

       aHambre y sed de Dios. ¿Por qué razón la gloria de Dios se manifiesta en un lugar y en el otro no? El Espíritu Santo desciende cuando hay hambre y sed de su presencia. Esto explica porque, en los países pobres muchos encuentran a Dios, mientras que en los países ricos esto se da en menor cantidad. Jesús dijo: «Si alguno tiene sed, venga a mí y beba» (Jn 7:37).

       bBúsqueda. La gloria de Dios desciende cuando buscamos a Dios. «Buscad a Jehová y su poder; buscad su rostro continuamente» (1 Cr 16:11).

       cCorazón perfecto. La gloria de Dios desciende cuando hay un corazón perfecto para con Él. «Porque los ojos de Jehová contemplan toda la tierra, para mostrar su poder a favor de los que tienen corazón perfecto para con él» (2 Cr 16:9). Cuando Dios encuentra un corazón que busca vivir en santidad todos los días, derrama en él su presencia y su poder. Si bien es cierto que hemos venido a Dios mediante el arrepentimiento, también es cierto que debemos arrepentirnos diariamente de todo pecado. Un corazón perfecto no significa que nunca peca; sino que, apenas se da cuenta que ha pecado se arrepiente de todo corazón.

       dAdoración. La presencia de Dios desciende cuando hay alabanza y adoración. «Pero tú eres santo, tú que habitas entre las alabanzas de Israel» (Sal 22:3). «Mas ahora traedme un tañedor. Y mientras el tañedor tocaba, la mano de Jehová vino sobre Eliseo» (2 R 3:15).

       eAcercarnos. La gloria de Dios desciende cuando nos acercamos a Él buscándole en oración, en alabanza, buscándole por medio de la lectura de la Biblia, yendo a la casa de Dios, etc. «Acercaos a Dios y él se acercará a vosotros» (Stg 4:8). Tengamos presente que esto último, no fue dicho a los incrédulos, sino a los creyentes.

4Arrepentirnos. El Espíritu Santo es derramado si primero el pueblo de Dios se arrepiente de todos sus pecados.

«Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra» (2 Cr 7:14).

El avivamiento al que hicimos referencia, al hablar del misionero Erlo Stegen, es un ejemplo de que, hasta que el pueblo de Dios no se arrepiente de todos sus pecados, no ocurre el derramamiento del Espíritu Santo, no ocurre la manifestación de la gloria de Dios. Quiere decir que, solo entraremos en la dimensión de la gloria si nos arrepentimos sinceramente.

5Preparar el camino. Dios ha prometido que, si preparamos el camino del Señor, su gloria se manifestará. Esto implica que, para que la gloria de Dios se manifieste en donde nosotros estamos, primero tenemos que quitar toda piedra de nuestra vida, enderezar nuestros caminos, arrepentirnos sinceramente. Solo así Jesucristo manifestará su gloria por medio nuestro.

«Voz que clama en el desierto: Preparad camino a Jehová; enderezad calzada en la soledad a nuestro Dios. Todo valle sea alzado, y bájese todo monte y collado; y lo torcido se enderece, y lo áspero se allane. Y se manifestará la gloria de Jehová, y toda carne juntamente la verá; porque la boca de Jehová ha hablado» (Is 40:3-5).

Pero, ¿Qué significa esto de que, si preparamos el camino se manifestará la gloria de Dios? Esto significa que habrá gran salvación. Por eso, en el evangelio de Lucas, el texto anterior ha sido presentado de esta forma:

«Voz del que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor; enderezad sus sendas. Todo valle se rellenará, y se bajará todo monte y collado; los caminos torcidos serán enderezados, y los caminos ásperos allanados; y verá toda carne la salvación de Dios» (Lc 3:4-6)

Notemos atentamente que, si bien en Isaías dice: «se manifestará la gloria de Jehová»; en Lucas, este texto ha sido escrito en un lenguaje más sencillo diciendo: «verá toda carne la salvación de Dios». Quiere decir que, cuando se manifiesta la gloria de Dios, las multitudes llegan a ser salvas.

6Vivir en el nuevo pacto. En la era del Antiguo Pacto, Dios mostró su gloria, haciendo milagros increíbles. Pero Dios ha prometido que en la época del Nuevo Pacto, en la época en la que nosotros estamos ahora, veremos una gloria aún mayor que la que vieron los antiguos. Pero, para esto tenemos que entender que, en el Antiguo Pacto, los creyentes tenían que esforzarse para hacer la voluntad de Dios; pero, en el Nuevo Pacto tenemos que depender del Espíritu Santo para todo. Por eso, si queremos ver la gloria de Dios en nuestra vida y ministerio, tenemos que vivir dependiendo del Espíritu Santo.     [Sobre: «Nuevo Pacto», ver  Aquí ]

H – Buscar la gloria de Dios

1Restauración. Para que su pueblo tenga poder para predicar el evangelio, hace unos años Dios restauró la verdad de la unción. Pero ahora Dios está restaurando la verdad de la gloria, para que las multitudes, en todas las naciones, se acerquen al lugar en donde están los creyentes en Jesucristo; es decir, Dios está restaurando la verdad de que, si tenemos fe, Dios derramará el Espíritu Santo en el lugar en donde nos encontremos. Esto llevará a que grandes multitudes sean salvas; no por la grandeza de nuestro ministerio, sino por la obra del Espíritu Santo. En la historia esto ya ha ocurrido en distintos países; y ahora Dios quiere hacer esto a nivel mundial, para que podamos cumplir la gran comisión de predicar el evangelio en todas las naciones, antes de que llegue el fin (Mt 24:14).     [Sobre: «Historia», ver Aquí ]

2Depender. Por todo esto,

  • además de pedir que Dios nos dé la unción; es decir, la capacitación, el poder, para hacer su voluntad;
  • tenemos que pedir que Dios nos dé la gloria; o sea la operación sobrenatural del Espíritu Santo, sin la intervención humana; para que, multitudes a nuestro alrededor sean salvas.

Para estas dos cosas tenemos que depender del Espíritu de Dios,

  • creyendo que él nos dará la unción, el poder, para hacer la obra de Dios; y
  • creyendo que él nos dará la gloria; es decir, que él hará todo aquello que nosotros no podamos hacer, derramando el Espíritu Santo a nuestro alrededor.

3Descenso. La gloria de Dios desciende cuando:

  • Conociendo la voluntad de Dios para su pueblo; es decir, sabiendo qué es lo que Dios quiere hacer en los últimos tiempos; y
  • sabiendo que estamos en el tiempo de Dios;
  • actuamos en consecuencia (arrepintiéndonos, orando, etc.); y
  • buscamos a Dios sin desanimarnos; sabiendo que el Señor está con nosotros (Hag 2:4); y que, «No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu», dice el Señor» (Zac. 4:6).

Por eso, en estos días debemos preparar el camino del Señor, para que la gloria de Dios se manifieste, por medio de un gran derramamiento del Espíritu Santo, en todas las naciones.

4Recibir. Finalmente digamos que:

  • Así como en el pasado hemos recibido la unción; y creemos que el Espíritu Santo nos da el poder para hacer la obra de Dios; del mismo modo,
  • ahora debemos recibir la gloria, y creer que el Espíritu Santo hará a nuestro alrededor todo lo que nosotros no podamos hacer (poniendo en las personas convicción de pecado, arrepentimiento, etc.).

 5Nueva dimensión. Si ya recibiste la unción, y crees que el Espíritu Santo te dará poder para anunciar el evangelio; da ahora un paso más adelante, y confía en que el Espíritu Santo actuará alrededor tuyo, sobre los pecadores (a gloria).

Jesús reveló que antes de que él regrese, el evangelio será predicado en todas las naciones (Mt 24:14).Por eso para que podamos cumplir esto, en el eterno propósito de Dios hay dos cosas:

  • En primer lugar, dotar a su pueblo de poder, por medio de la unción (esto ya empezó a ocurrir a partir de la década del ’90; y
  • En segundo lugar, llevar a su pueblo una nueva dimensión de gloria; para que las multitudes lleguen al lugar en donde están los creyentes, impulsadas por el Espíritu Santo (esto es lo que Dios hará en los próximos días).

Esto nos revela que, en estos días tenemos que buscar que la presencia de Dios se manifieste en nuestras vidas; es decir, que la gloria de Dios descienda a nuestras vidas, y al lugar en el que estamos, por medio de un gran derramamiento del Espíritu Santo.

6Individual y grupal. Hay dos formas de tener la manifestación de la gloria de Dios:

  • Individual. Esto ocurre cuando un creyente entra en una nueva dimensión de gloria; por medio del arrepentimiento y la fe; y el fuego del Espíritu Santo desciende sobre él. A partir de ese momento, la gloria de Dios se manifiesta alrededor de él con gran salvación. Este es el caso, por ejemplo, de John Wesley.
  • Grupal. Esto sucede cuando una congregación busca al Señor, con arrepentimiento y con fe, hasta que la gloria de Dios desciende sobre ella; y los pecadores en el pueblo reciben el impacto de la gloria de Dios. Como ejemplo de esto podemos ver el caso ya presentado de la iglesia de Erlo Stegen.

Por: Eduardo Pedro Saracchi, profesor de Teología; graduado en Teología Pastoral, en el Instituto Bíblico Buenos Aires, de la Alianza Cristiana y Misionera.

Iglesia Evangélica en Buenos Aires, República Argentina.

Todas las publicaciones

  1. Avivamiento en la República Argentina
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  6. Señales de la segunda venida de Jesucristo – 2
  7. Señales de la segunda venida de Jesucristo – 3
  8. Señales de la segunda venida de Jesucristo – 4
  9. Señales de la segunda venida de Jesucristo- 5
  10. Señales de la segunda venida de Jesucristo – 6
  11. Señales de la segunda venida de Jesucristo -7
  12. Derramaré de mi Espíritu – 1
  13. Derramaré de mi Espíritu – 2
  14. La restauración de la gloria de Dios
  15. La importancia de la revelación
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  19. El arrebatamiento de la iglesia
  20. El anticristo
  21. ¡Aquí viene el Esposo, salid a recibirle!
  22. Pentecostés
  23. El bautismo en el Espíritu Santo – 1
  24. El bautismo en el Espíritu Santo – 2
  25. El bautismo en el Espíritu Santo – 3
  26. Si alguno tiene sed, venga a mí y beba
  27. Restauración de la promesa del Espíritu – 1
  28. Restauración de la promesa del Espíritu – 2
  29. El hablar en lenguas – 1
  30. El hablar en lenguas – 2
  31. La restauración del fuego del Espíritu Santo
  32. Semana Santa
  33. Buscando la gloria de Dios
  34. Preparándonos para el casamiento celestial
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  36. Restauración del nuevo pacto – 2
  37. Restauración del nuevo pacto – 3
  38. Cielos abiertos
  39. Viene crisis y viene gloria
  40. La hora de su juicio ha llegado
  41. La cena de las bodas del Cordero
  42. Preparad el camino del Señor y se manifestará la gloria de Dios – 1
  43. Preparad el camino del Señor y se manifestará la gloria de Dios – 2
  44. El fuego de Dios desciende si el sacrificio está puesto sobre el altar
  45. La-señal de Jonás – 1
  46. La señal de Jonás – 2
  47. El último derramamiento del Espíritu Santo
  48. Viene el gran avivamiento mundial
  49. La restauración del testimonio de Dios
  50. Cristo es el todo y en todos
  51. Restauración de los dones y del fruto del Espíritu
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  53. Revelación del infierno
  54. Llamado a la oración
  55. Conocer a Jesucristo por medio de la revelación
  56. El descenso de la gloria de Dios – 1
  57. ¡Llegó el tiempo de Dios
  58. Laodicea la iglesia independiente
  59. La cobertura apostolica y el discipulado
  60. La Nueva Refprma Apostólica
  61. LLas puertas del Hades no prevalecerán contra la iglesia
  62. La restauracion del odre bíblico
  63. Haced en este valle muchos estanques
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  65. El rio de Dios
  66. Jesucristo es el Mesías y el Señor
  67. Llevando el fuego del Espirítu Santo
  68. ¿Qué sucede cuando el Espíritu Santo desciende? – 1
  69. ¿Qué sucede cuando el Espíritu Santo desciende? – 2
  70. Profecias sobre el hundimiento del portaaviones USS Abraham Lincoln
  71. La restauración del acto de adoración de las ofrendas
  72. El gran derramamiento del Espíritu Santo en Azusa
  73. Paradojas bíblicas
  74. El gran derramamiento del Espíritu Santo en Gales
  75. El secreto de un gran avivamiento
  76. Conocer al Cristo Glorificado
  77. Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra
  78. La humillación y la exaltación de Cristo
  79. La preeminencia de Cristo
  80. En el principio era el Verbo
  81. La actitud de la iglesia frente al Coronavirus Covid-19
  82. La restauración del sacerdocio universal de los creyentes
  83. ¡El Rey ya viene!
  84. ¿Qué es lo que va a suceder en los próximos días?

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Citas bibliográficas

1 – Wesley

  • Líderes de avivamiento – files.wordpress.co
  • Vida de Juan Wesley – Historias de Avivamientos y Milagros Escritos – Avanzapormas.com

2 – Brainerd

  • Ardiendo Para Dios – Scribd

3 – Woodworth-Etter

  • María Woodworth Etter – Estudios-biblicos.avanzapormas.com
  • Los Generales de Dios María Woodworth Etter La Mujer que mostro el Espiritu de Dios 1844 1924 – YouTube

4 – Roberts

  • El avivamiento en Gales – Peniel-argentina.org
  • Azusa street – Calle Azusa – PDF – Avivamiento de la Calle Azusa – diarios de avivamientos

5 – Azusa

  • La gran Reforma que viene – 3 – Altisimo.net

6 – Shekinah

  • ¿Qué es la gloria Shekinah? – GotQuestions.org Español

7 – Stegen

  • Erlo Stegen (Avivamiento en Sud África) – Avivamientos.net
  • La oración para el avivamiento – Revistaavivamiento.org
  • Avivamiento en SurAfrica – Scribd

8 – Hebreos

  • ¿Hacia dónde vamos ahora? – Injesus.com

9 – Salmo

  • El plan del Señor para la iglesia – Google Books

10 – Smith

  • Smith Wigglesworth – Icfiladelfia.blogspot.com.ar
  • Smith Wigglesworth – Portalescristianos.com
  • Héroes de la fe: Smith Wigglesworth – Elregresa.net
  • Smith Wigglesworth – Icfiladelfia.blogspot.com.ar

11 – Unción

  • La Unción: Una mirada histórica y sociológica al fenómeno que avivó la Iglesia Argentina desde 1992 – Academia.edu

12 – Multitudes

  • Juan Wesley – Parte 2 – Altisimo.net
  • Principal de Congreso2001 – Enmision.com.ar

13 – Annacondia

  • Cita con la Vida :: Ocho noches, miles de almas transformadas por el poder de Dios – Citaconlavida.com.ar
  • El evangelista Carlos Annacondia llega con su prédica al Predio Ferial – El Patagónico

14 – Tenney

  • En la búsqueda de Dios – files.wordpress.com
  • Danzamos frente al velo y rehusamos entrar en la presencia de Dios – blogspot.com
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