La restauración del testimonio de Dios

EL CANDELABRO DE DIOS

A – LA ZARZA ARDIENTE

1Historia. El propósito eterno de Dios es que, en medio de las tinieblas que el pecado ha traído a este mundo, los hombres siempre puedan ver una «Luz encendida»; que les muestre que hay un cielo y un infierno. Esto es llamado; «El testimonio de Dios». Por eso, Dios comenzó este proceso llamando a Abraham por medio de una zarza ardiente. Es interesante notar que, en toda la historia, el testimonio de Dios siempre ha estado simbolizado por esa zarza ardiente, que luego se transformó en un candelabro, símbolo de Israel, y luego de la iglesia.

 2Texto bíblico

«Apacentando Moisés las ovejas de Jetro su suegro, sacerdote de Madián, llevó las ovejas a través del desierto, y llegó hasta Horeb, monte de Dios. Y se le apareció el Ángel de Jehová en una llama de fuego en medio de una zarza; y él miró, y vio que la zarza ardía en fuego, y la zarza no se consumía. Entonces Moisés dijo: Iré yo ahora y veré esta grande visión, por qué causa la zarza no se quema. Viendo Jehová que él iba a ver, lo llamó Dios de en medio de la zarza, y dijo: ¡Moisés, Moisés! Y él respondió: Heme aquí. Y dijo: No te acerques; quita tu calzado de tus pies, porque el lugar en que tú estás, tierra santa es. Y dijo: Yo soy el Dios de tu padre, Dios de Abraham, Dios de Isaac, y Dios de Jacob. Entonces Moisés cubrió su rostro, porque tuvo miedo de mirar a Dios» (Ex 3:1-6).

3El Ángel de Jehová. Notemos que Moisés vio una zarza que no se consumía por el fuego; y que, al acercarse para ver esto más de cerca, vio que en medio del fuego había un ángel. Entonces, el ángel le habló y le dijo que él era Dios (vs. 4, 6). Al escuchar esto, Moisés se dio cuenta que estaba en presencia del Ángel de Jehová. «Entonces Moisés cubrió su rostro, porque tuvo miedo de mirar a Dios». Pero, ¿a quién vio Moisés, sabiendo que el apóstol Juan dijo que «A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer» (Jn 1:18). Al saber esto podemos entender que, Moisés no vio a Dios Padre, ni a Dios Espíritu Santo, sino que vio a Jesucristo; quien, en la época del Antiguo Pacto, antes de descender de los cielos y presentarse como Jesús, se presentaba en forma visible (Jue 6:11-21), como el Ángel de Jehová. Es decir, Moisés vio una Teofanía, o una Cristofanía; o sea, una manifestación de la Segunda Persona de la Trinidad, de Jesucristo, el Mensajero de Dios. (Ángel: En hebreo es: «מַלְאָךְ», mal’ak, H4397. Significado: Ángel, mensajero).

4Copia. La visión de la zarza ardiendo es tan importante para Dios que, después de liberar a los judíos de Egipto, Dios le ordenó a Moisés hacer el tabernáculo (un pequeño templo o santuario), y poner en él un candelabro, que era una copia de la zarza ardiente.

Sabemos que el candelabro era una copia de la zarza porque, luego de que los romanos conquistaran Jerusalén en el año 70, y luego de que ellos llevaran los muebles del templo a Roma, en el Arco de Tito hicieron un bajorrelieve, copiando el candelabro que habían traído de Jerusalén; y esa copia es muy parecida a la zarza.     [Candelabro. Véase 1]

Dios le indicó a Moisés que tenía que hacer un candelabro, formado por una caña central y seis brazos, con siete lámparas de aceite (Ex 25:31-40).

La palabra candelabro:

  • En hebreo es: «מְנוֹרָה», mĕnowrah, menorá, H4501. Significado: Soporte de lámpara; es decir, candelabro. [Menorá. Véase 2]
  • En algunas versiones bíblicas, el vocablo hebreo «מְנוֹרָה» es traducido: «Candelero». Pero sería más correcto traducirlo «candelabro», porque, candelero es el soporte de las candelas o velas; pero Moisés construyó un soporte para lámparas de aceite, y no un soporte de velas.

5Símbolo. El candelabro o la Menorá, simboliza la luz de Dios, que ilumina a los seres humanos. Pero, ¿por qué Dios eligió la figura de la zarza ardiente para que sea un símbolo de la luz de Dios entre los hombres, el testimonio celestial? Lo importante está en el hecho de que, el fuego de Dios arde en ella, y atrae a los hombres. Del mismo modo, el Señor quiere que el fuego de Dios, la gloria de Dios, arda en nosotros y atraiga a los pecadores. Aquí está el secreto de un avivamiento.

Las lámparas del candelabro tenían que estar encendidas continuamente, de día y de noche. Esto significa que, el fuego del Espíritu Santo tiene que arder siempre en nosotros. Pero, si durante la noche nadie veía la luz en el Lugar Santo, ¿para qué alumbrar? Lo mismo puede en nosotros: Si nadie nos ve, ¿para qué tenemos que seguir alumbrando? Dios siempre te ve, aún en la soledad. Por eso, sigue alumbrando, por ejemplo, por medio de la oración, intercediendo.

6Zarza y Sinaí. Es interesante ver que, la palabra «Sinaí» (el nombre del monte en donde Moisés vio la zarza ardiente), y el vocablo «zarza», provienen de la misma raíz principal hebrea.     [Zarza. Véase 3]

  • Zarza, en hebreo es: «סְנֶה», seneh, H5572. Significado: Zarza, arbusto espinoso, espina.
  • Sinaí, en hebreo es: «ינַי», ciynay, H5514. Significado: Sinaí, espinoso.

7Salvia Palaestina. La zarza bíblica era, evidentemente, la planta conocida con el nombre «Moriá» o «Salvia Palaestina»; la cual, tiene un gran parecido con el antiguo candelabro del pueblo judío.     [Salvia. Véase 4]

BLOS MILAGROS DE DIOS

1El primer MILAGRO: El candelabro de nueve brazos o Januquía.

En el año 165 a.C. los macabeos reconquistaron Jerusalén del dominio extranjero. Como el candelabro había sido robado por los seléucidas (griegos y sirios), los judíos lo volvieron a hacer. Pero el aceite que tenían alcanzaba solo para un día. Entonces Dios hizo el milagro de que la lámpara ardiera ocho días, hasta que ellos pudieran volver a tener aceite.

Del mismo modo, Jesucristo nos da el aceite del Espíritu Santo, para que nosotros podamos seguir alumbrando.

En recuerdo del milagro del aceite, los judíos celebran la fiesta de Janucá, e hicieron un candelabro de nueve brazos; en el que, la lámpara central sirve para encender a las otras ocho lámparas, en recuerdo de los ocho días en los que Dios hizo el milagro.     [Janucá: Véase: 5]

Recordando este milagro, Jesús asistió al templo en el día de la Fiesta de la Dedicación, Fiesta de Janucá (en hebreo Hanukkah), o Festival de las Luces (Jn 10:22).

2El segundo MILAGRO: La Lámpara de Dios.

Cuando el sacerdote principal, el encargado de reabastecer el aceite de las lámparas del candelabro de siete brazos (la Ménora), entraba en el Lugar Santo del templo, se encontraba con que, si bien todas las lámparas estaban alimentadas con la misma cantidad de aceite (el cual duraba para un día), aunque todas las lámparas estuvieran apagadas, la lámpara central (llamada Siervo Candelero) permanecía encendida un día más. Por eso, el sacerdote, después de limpiar las lámparas, recortar las mechas, y llenar las copas con aceite, encendía todas las lámparas usando el fuego de la lámpara central. Por esta razón, la lámpara que estaba en el medio del candelabro era también llamada «Ner Elohim», que quiere decir: «La Lámpara de Dios». Todos los días los judíos veían este milagro. Esto consta en el Talmud (Tratado Shabbat 22b; Yoma 43:3). (El Talmud de Jerusalén o palestino es una compilación de la tradición oral judía. Fue escrito entre los siglos III y V).     [Talmud. Véase 6]

Esto nos muestra que:

  • El pueblo de Dios tenía que ocuparse de que las lámparas ardieran continuamente (Lv 24:1); pero,
  • si habiendo hecho todo lo necesario, el aceite faltaba, entonces, milagrosamente Dios hacía que la lámpara central continuara ardiendo. Del mismo modo, Jesucristo nos da el fuego del Espíritu Santo. Juan el Bautista dijo que Jesús nos dará el fuego del Espíritu. «Él os bautizará en Espíritu Santo y fuego» (Lc 3:16).

3El tercer MILAGRO. Pero, a partir del momento de la muerte de Jesús, en el año 30, y hasta el año 70, el año de la destrucción del templo de Jerusalén, la lámpara central del candelabro, la llamada: «La Lámpara de Dios», se apagó, y nunca más pudo volver a ser encendida. Quiere decir que durante 40 años los judíos no pudieron volver a encender esa lámpara (así está escrito en el Talmud de Jerusalén; en el Tratado Menahot 86b). Pero, ¿por qué ocurrió esto? Esto ocurrió porque esa lámpara era simbólica de la verdadera «Lámpara de Dios», la cual es Jesucristo, la luz del mundo; lámpara que se había apagado en el año 30, al morir Jesús en la cruz.

CEL CANDELABRO CELESTIAL Y LAS IGLESIAS

Pero Jesús, la Lámpara de Dios que fue apagada en la cruz, por medio de la muerte, no quedó apagada para siempre. ¡Resucitó!, y volvió a brillar con muchísima más intensidad; porque ahora brilla como el sol, con la gloria que tenía antes de descender a la tierra. ¡Aleluya! Veamos cómo vio el apóstol Juan al Cristo glorificado:

1Revelación

12 Y me volví para ver la voz que hablaba conmigo; y vuelto, vi siete candeleros de oro, 13 y en medio de los siete candeleros, a uno semejante al Hijo del Hombre, vestido de una ropa que llegaba hasta los pies, y ceñido por el pecho con un cinto de oro. 14 Su cabeza y sus cabellos eran blancos como blanca lana, como nieve; sus ojos como llama de fuego; 15 y sus pies semejantes al bronce bruñido, refulgente como en un horno; y su voz como estruendo de muchas aguas. 16 Tenía en su diestra siete estrellas; de su boca salía una espada aguda de dos filos; y su rostro era como el sol cuando resplandece en su fuerza” (Ap 1:12-16).

Ante todo, recordemos:

  • que el candelabro tenía siete candeleros o lámparas;
  • que la lámpara que estaba en el centro, «La Lámpara de Dios», era la que proveía del fuego a las otras lámparas; y
  • que, cuando Jesús murió, esa lámpara no pudo volver a ser encendida durante cuarenta años, significando con esto que, «La Lámpara de Dios» era un símbolo de Jesucristo.

Recordando todo esto, podemos entender qué, Jesucristo se presentó ante Juan, por medio de una  revelación, en medio de siete lámparas para mostrar que él es la «Lámpara de Dios», la lámpara que nos da el fuego del Espíritu Santo. Esto coincide con lo que vio Moisés, cuando vio al Señor en el medio de la zarza.

Jesucristo es quien nos da su fuego para que podamos seguir alumbrando. Por eso, Dios le reveló al evangelista Tommy Hicks que, en estos últimos días, antes de la segunda venida del Señor, el fuego de Dios descenderá de las manos de Jesucristo.     [Tommy. Véase 7]

2En medio. Es interesante observar que, en todas las épocas, el Señor siempre se presenta en medio del candelabro.

  • El Ángel de Dios estaba en medio de la zarza (usada luego como modelo para el candelabro).
  • En el medio del candelabro del templo, estaba la «Lámpara de Dios», la que proveía el fuego para las demás.
  • El apóstol Juan vio a Jesucristo en medio de siete lámparas.
  • Jesús dijo: «donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos» (Mt 18:20).

Todo esto nos revela que: El candelabro simboliza a Jesucristo en medio de la iglesia.

3Siete iglesias. Jesucristo le explicó a Juan la visión de los candeleros diciendo: «Los siete candeleros que has visto, son las siete iglesias» (Ap 1:20).

aHistoria. Ante todo tengamos en cuenta que, las siete iglesias mencionadas aquí (que aparecen también en Ap 2-3), eran siete iglesias de Asia Menor (la parte asiática de Turquía); y eran siete iglesias representativas, proféticamente, de los siete períodos de la historia de la iglesia (En la actualidad, estamos en el último período, en el de la iglesia de Laodicea). Quiere decir que, los siete candeleros, o las siete lámparas, eran las siete iglesias de toda la era cristiana. Entonces,

  • Jesucristo está en CENTRO de toda la historia de la iglesia; y
  • durante todo ese período él es quien nos da el FUEGO del Espíritu Santo. [Iglesias. Véase 8]
  • Esto implica que, tenemos que predicar un evangelio Cristocéntrico, es decir, centrado en Jesucristo; y no antropocéntrico, o sea, centrado en el hombre.

bCandeleros

  • La palabra «candeleros», en griego es: «λυχνιας», luchnia, G3087. Significado: Lámparas, lámpara, candeleros, candelero. [Candelero. Véase 9]
  • En algunas versiones bíblicas, el original griego es traducido: «candelabros», lo cual implica un soporte de lámparas de aceite. Esto es más correcto que «candeleros»; ya que, esto último implica un soporte de candelas o velas, que no eran usadas en aquella época. Además, teniendo en cuenta que, lo que estaba viendo el apóstol Juan era, evidentemente, algo similar al candelabro del templo, el cual tenía siete lámparas de aceite, sería más correcto traducir «lámparas»; de esta forma:
  • Donde dice: «Los siete candeleros que has visto, son las siete iglesias»,
  • Debería decir: «Las siete lámparas que has visto, son las siete iglesias».

4 – Israel – Iglesia. La luz de Dios en este mundo:

  • En la antigüedad: El candelabro divino era Israel, el pueblo elegido por Dios. Por eso, la Menorá, el candelabro de siete brazos, es uno de los más antiguos símbolos nacionales del pueblo de Israel; y aparece en el escudo oficial del Estado de Israel. Pero
  • En la actualidad: El candelabro espiritual es la iglesia; tal como Jesucristo se lo reveló a Juan en el Apocalipsis.

5 – El candelabro viviente podemos verlo en lo que sucedió en el día de Pentecostés, cuando, encima de cada creyente había una llama de fuego. «Y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos» (Hch 2:4).

6 – La gloria postrera. Si bien en todas las épocas, la iglesia ha alumbrado con la luz de Dios, en el último período de la historia, en la época actual, antes de la segunda venida de Cristo, la iglesia alumbrará con mayor gloria; ya que, Dios ha prometido que él nos dará más gloria. «La gloria postrera de esta casa será mayor que la primera» (Hag 2:9).

 DEL CANDELABRO Y LOS OLIVOS

1El Espíritu Santo. ¿Cómo podemos alumbrar a los que nos rodean, llevarles a la salvación y edificarles en el templo de Dios? Para que tengamos una enseñanza visual de esto, Dios le mostró al profeta Zacarías que, todo esto debe ser hecho por medio del Espíritu Santo. Él vio un candelabro, alimentado por el aceite que fluía de dos árboles de olivo. Es decir, el pueblo de Dios es comparado con un candelabro, o sea, con un conjunto de lámparas, las que deben alumbrar, recibiendo continuamente el aceite del Espíritu Santo.

«Volvió el ángel que hablaba conmigo, y me despertó, como un hombre que es despertado de su sueño. Y me dijo: ¿Qué ves? Y respondí: He mirado, y he aquí un candelabro todo de oro, con un depósito encima, y sus siete lámparas encima del candelabro, y siete tubos para las lámparas que están encima de él; y junto a él dos olivos, el uno a la derecha del depósito, y el otro a su izquierda. Proseguí y hablé, diciendo a aquel ángel que hablaba conmigo: ¿Qué es esto, señor mío? Y el ángel que hablaba conmigo respondió y me dijo: ¿No sabes qué es esto? Y dije: No, señor mío. Entonces respondió y me habló diciendo: Esta es palabra de Jehová a Zorobabel, que dice: No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos» (Za 4:1-6).

Notemos atentamente que:

  • En el candelabro del templo, el sacerdote tenía que llenar cada lámpara con aceite todos los días; pero,
  • En el candelabro espiritual que Dios le mostró a Zacarías, las lámparas estaban conectadas con dos árboles de olivo, para recibir continuamente el aceite celestial del Espíritu Santo. Es decir, CONTINUAMENTE tenemos que recibir el aceite, el poder, el fuego, del Espíritu Santo.

2El propósito de Dios es que, su pueblo sea como una zarza ardiente; y

  • que así como Moisés fue atraído por la zarza ardiente, los pecadores sean atraídos a la iglesia al ver que en ella arde el fuego del Espíritu Santo, y de la gloria de Dios.
  • que así como les pasó a los macabeos, recibamos milagrosamente el aceite del Espíritu Santo.
  • que así como sucedía en el templo, todos los días recibamos el fuego de «La Lámpara de Dios» (Jesucristo).
  • que así como Juan vio a Jesucristo en medio de la iglesia; tengamos un evangelio Cristocéntrico.
  • Que así como Zacarías tuvo la visión del candelabro alimentado por los dos olivos, los creyentes estemos recibiendo continuamente la unción del Espíritu Santo.

E – EL TESTIMONIO DE DIOS

1 – ¿Cuál es el testimonio de Dios? Ante todo, tengamos en cuenta que, un testimonio es la declaración que hace un testigo, sobre la verdad de cierto hecho.

Dios da testimonio de que él existe, que hay un cielo y un infierno, que somos pecadores; y que Jesucristo murió por nuestros pecados, para que los que le reciban en su corazón tengan vida eterna. En la Biblia leemos el testimonio que Dios ha dado:

«Porque este es el testimonio con que Dios ha testificado acerca de su Hijo. El que cree en el Hijo de Dios, tiene el testimonio en sí mismo; el que no cree a Dios, le ha hecho mentiroso, porque no ha creído en el testimonio que Dios ha dado acerca de su Hijo. Y este es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en su Hijo. El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida» (1 Jn 5:9-12).

«Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna» (Jn 3:16).

«Y hubo una voz de los cielos, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia» (Mt3:17).

«Yo soy el que doy testimonio de mí mismo, y el Padre que me envió da testimonio de mí» (Jn 8:8:18).

2Dar testimonio. En la Biblia leemos que los creyentes somos testigos de Jesucristo; y que, en consecuencia, tenemos que dar testimonio.

aDoble testimonio

  • El Espíritu Santo da testimonio de Jesucristo. «El Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, él dará testimonio acerca de mí» (Jn 15:26).
  • Nosotros tenemos que dar testimonio del Señor. Jesús dijo:
  • – «Y vosotros daréis testimonio también» (Jn 15:27).
  • «Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra. Y habiendo dicho estas cosas, viéndolo ellos, fue alzado, y le recibió una nube que le ocultó de sus ojos» (Hch 1:8).

bDiferenciar.  Tenemos que diferenciar entre el testimonio de Dios, y nuestro propio testimonio;  porque, algunos creen que, dar el testimonio de Dios es contar lo que Dios hizo en nosotros. Esto debe hacerse, pero este no es el testimonio de Dios.

  • El testimonio de Dios es proclamar la verdad de Dios, la vida y obra de Jesucristo; pero,
  • Nuestro propio testimonio es contar lo que Dios hizo en nosotros; o sea, contar lo que nosotros éramos antes de conocer a Jesucristo, y cómo fuimos transformados al conocerle.

3Restaurar el testimonio de Dios. ¿Qué es el testimonio de Dios? El testimonio de Dios es  la manifestación de la luz de Dios, por medio de su pueblo.

Como las tinieblas han entrado en este mundo, la restauración del testimonio de Dios incluye:

  • 1) la restauración de la luz del Señor en los seres humanos (salvación), y en consecuencia,
  • 2) la restauración de la manifestación de esa luz por medio de los creyentes.

Por medio de Adán, las tinieblas entraron en los seres humanos. Al creer en Jesucristo, la luz de Dios es restaurada en ellos. Jesús reveló que, solamente los que tengan la luz de Dios en sus corazones, entrarán en el cielo (Mt 25:7-12).

En estos días Dios está restaurando su testimonio en esta tierra; ya que, la maldad se ha multiplicado, y las tinieblas han avanzado

  • en naciones consideradas tradicionalmente como «cristianas». Por ejemplo, en varios países europeos; en los que, el cristianismo está muriendo; y
  • en las vidas de muchos creyentes; los cuales, conservan el nombre de «cristianos», pero cuyas luces se van apagando.

Pero Dios prometió que, cuando las tinieblas estén cubriendo la tierra, su gloria será vista con mayor intensidad.

«Levántate, resplandece; porque ha venido tu luz, y la gloria de Jehová ha nacido sobre ti. Porque he aquí que tinieblas cubrirán la tierra, y oscuridad las naciones; mas sobre ti amanecerá Jehová, y sobre ti será vista su gloria» (Is 60:1-2).

4Revelación progresiva. La revelación del testimonio de Dios es progresiva. Por ejemplo:

  • Comenzó humildemente con la luz de una zarza ardiente, frente a Moisés; donde Dios se presentó como el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob; y
  • progresó hasta que llegó el momento en el que Jesús declaró: «Yo soy la luz del mundo» (Jn 8:12).

5Pueblo. Dios da testimonio por medio de su pueblo. Esto está simbolizado en el candelabro; el cual, tenía un conjunto de lámparas unidas, en medio de las cuales estaba «La Lámpara de Dios». Esto nos habla de la unidad de la iglesia, en medio de la cual está Jesucristo.

6Restauración. La luz de Dios, el testimonio de Dios en este mundo, se está apagando en muchos lugares. El Señor quiere usarnos en la gran obra de la restauración del testimonio de Dios; y para esto, tenemos que alumbrar con mayor intensidad.     [Testimonio. Véase 10]

Sabiendo que todo esto habría de ocurrir, Jesús profetizó qué, antes de su venida, la iglesia sería semejante a diez doncellas; las que:

  • al saber que el Esposo Celestial ya está por venir, se despertarán, limpiarán sus lámparas, y las llenaran con el aceite del Espíritu Santo;
  • con el resultado de que, darán más luz (Mt 25:1-13). Por eso, la gloria postrera será mayor que la primera.

Lo anterior es fundamental porque, para restaurar el testimonio de Dios en esta tierra,

  • tenemos que representar dignamente al Señor, así como el arca del testimonio (Ex 30:6) representaba a Dios; o sea, ser espejos de su gloria; y para esto,
  • debemos limpiar nuestras lámparas; y luego
  • llenarlas con el aceite del Espíritu Santo, para poder alumbrar con gran intensidad.

Dios ha prometido que, antes de la segunda venida de Jesucristo, o sea, en esta época en la que estamos viviendo, él restaurará todas las cosas (Hch 3:21). Esto quiere decir que, en nuestros días, la gloria de Dios brillará mucho más que en toda la historia; y que, en consecuencia, daremos testimonio del Señor con gran poder. Dios lo ha prometido, y Dios lo hará.

F – LA LUZ DEL MUNDO

1Espejos. El propósito de Dios es que su pueblo siga alumbrando durante toda la historia; es decir, que el testimonio de Dios esté presente continuamente. Jesucristo nos alumbra, y nosotros somos como espejos que reflejamos la luz de Dios. Por eso, Jesús dijo:

  • «Yo soy la luz del mundo» (Jn 8:12); y
  • «Vosotros sois la luz del mundo» (Mt 5:4).

2Alumbrar. Pero, ¿cómo podemos alumbrar?

aCon palabras. De Juan el bautista leemos que: «Este vino por testimonio, para que diese testimonio de la luz, a fin de que todos creyesen por él» (Jn 1:7). Juan dio testimonio de que Jesús es: «El Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo» (Jn 1:29).

bSin palabras. Sigamos el ejemplo de Jesús, de quien se dijo que: «Su vida era la luz de los hombres» (Jn 1:4). Esto significa que podemos alumbrar aún sin hablar. Si los que nos rodean ven que nuestra vida tiene algo sobrenatural, querrán saber qué es lo que tenemos; y esa será nuestra oportunidad para darles el mensaje de salvación.

cCon buenas obras. Pedro dijo que, en el día de la visitación, los pecadores glorificarán a Dios, al considerar nuestras buenas obras  (1 P 2:12).

dCon poder. Pablo dio testimonio de Jesucristo, no con palabras de sabiduría humana, sino con el poder del Espíritu Santo.

«Así que, hermanos, cuando fui a vosotros para anunciaros el testimonio de Dios, no fui con excelencia de palabras o de sabiduría. Pues me propuse no saber entre vosotros cosa alguna sino a Jesucristo, y a éste crucificado. Y estuve entre vosotros con debilidad, y mucho temor y temblor; y ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder,  para que vuestra fe no esté fundada en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios» (2 Co 1-5).

Es interesante notar que, aunque decimos que, nosotros no somos como los corintios; ya que, ellos  eran carnales y niños espirituales (1 Co 3:1); sin embargo, tenemos que reconocer que, ellos tenían todos los dones del Espíritu (1 Co 1:7); los cuales, nosotros no los tenemos (dones de milagros, de sanidades, etc.). Pero, ¿cómo es que llegaron al nivel de tener todos los dones? La clave está en el fundamento que había sido puesto en ellos. Pablo declaró que, para poner un buen fundamento, él les había predicado con temor y temblor, y con el poder del Espíritu Santo, tal como muestra el texto recién citado.

Dios nos está revelando que, si los nuevos creyentes tienen como fundamento la dependencia del Espíritu Santo, entonces, crecerán dependiendo de él, y recibirán los dones del Espíritu. ¡Aleluya! Esto nos muestra qué es lo que tenemos que hacer.

G – CANCIÓN

Para finalizar, recordemos una canción que cantamos desde hace muchos años.     [Canción. Véase 11]

Una voz del cielo

  1. Una voz del cielo se oye resonar:
    «Dad la luz, dad la luz;
    muchas almas viven en la oscuridad,
    dadles luz, dadles luz».

Dadles luz, la santa y pura luz
de Jesús el Salvador.
Dadles luz, la santa y pura luz
enviad con fiel amor.

  1. Escuchad la voz que dice sin cesar:
    «Dad la luz, dad la luz».
    La misión cumplamos que el Señor nos da;
    demos luz, demos luz.
  2. Haz, Señor, que siempre, siempre por doquier
    demos luz, demos luz;
    que este mundo nuestra vida pueda ver
    dando luz, dando luz.

En la oscuridad de un campo, cuando se enciende una pequeña luz, es vista desde todos lados. Del  mismo modo, si nuestras lámparas están encendidas, aunque sean pequeñas, muchos verán la luz de Dios, y se volverán al Señor. Por eso, ¡Enciende tu luz!

La zarza ardiente es un símbolo de la iglesia. Moisés fue atraído por una sencilla zarza, que ardía con el fuego de Dios. Del mismo modo, si los creyentes alumbramos con el fuego del Espíritu Santo, los seres humanos serán atraídos hacia la iglesia.

Por: Eduardo Pedro Saracchi, profesor de Teología; graduado en Teología Pastoral, en el Instituto Bíblico Buenos Aires, de la Alianza Cristiana y Misionera.

Iglesia Evangélica en Buenos Aires, República Argentina.

Todas las publicaciones

  1. Avivamiento en la República Argentina
  2. Profecía para el pueblo de Dios
  3. 50 aniversario de Comunidad Cristiana
  4. Cavando pozos de avivamiento
  5. Señales de la segunda venida de Jesucristo – 1
  6. Señales de la segunda venida de Jesucristo – 2
  7. Señales de la segunda venida de Jesucristo – 3
  8. Señales de la segunda venida de Jesucristo – 4
  9. Señales de la segunda venida de Jesucristo- 5
  10. Señales de la segunda venida de Jesucristo – 6
  11. Señales de la segunda venida de Jesucristo -7
  12. Derramaré de mi Espíritu – 1
  13. Derramaré de mi Espíritu – 2
  14. La restauración de la gloria de Dios
  15. La importancia de la revelación
  16. La restauración del tabernáculo de David – 1
  17. La restauración del tabernáculo de David – 2
  18. Sobre esta roca edificaré mi iglesia
  19. El arrebatamiento de la iglesia
  20. El anticristo
  21. ¡Aquí viene el Esposo, salid a recibirle!
  22. Pentecostés
  23. El bautismo en el Espíritu Santo – 1
  24. El bautismo en el Espíritu Santo – 2
  25. El bautismo en el Espíritu Santo – 3
  26. Si alguno tiene sed, venga a mí y beba
  27. Restauración de la promesa del Espíritu – 1
  28. Restauración de la promesa del Espíritu – 2
  29. El hablar en lenguas – 1
  30. El hablar en lenguas – 2
  31. La restauración del fuego del Espíritu Santo
  32. Semana Santa
  33. Buscando la gloria de Dios
  34. Preparándonos para el casamiento celestial
  35. Restauración del nuevo pacto – 1
  36. Restauración del nuevo pacto – 2
  37. Restauración del nuevo pacto – 3
  38. Cielos abiertos
  39. Viene crisis y viene gloria
  40. La hora de su juicio ha llegado
  41. La cena de las bodas del Cordero
  42. Preparad el camino del Señor y se manifestará la gloria de Dios – 1
  43. Preparad el camino del Señor y se manifestará la gloria de Dios – 2
  44. El fuego de Dios desciende si el sacrificio está puesto sobre el altar
  45. La-señal de Jonás – 1
  46. La señal de Jonás – 2
  47. El último derramamiento del Espíritu Santo
  48. Viene el gran avivamiento mundial
  49. La restauración del testimonio de Dios
  50. Cristo es el todo y en todos
  51. Restauración de los dones y del fruto del Espíritu
  52. Restauración de la unción y la gloria
  53. Revelación del infierno
  54. Llamado a la oración
  55. Conocer a Jesucristo por medio de la revelación
  56. El descenso de la gloria de Dios – 1
  57. ¡Llegó el tiempo de Dios
  58. Laodicea la iglesia independiente
  59. La cobertura apostolica y el discipulado
  60. La Nueva Refprma Apostólica
  61. LLas puertas del Hades no prevalecerán contra la iglesia
  62. La restauracion del odre bíblico
  63. Haced en este valle muchos estanques
  64. El ejército de Dios
  65. El rio de Dios
  66. Jesucristo es el Mesías y el Señor
  67. Llevando el fuego del Espirítu Santo
  68. ¿Qué sucede cuando el Espíritu Santo desciende? – 1
  69. ¿Qué sucede cuando el Espíritu Santo desciende? – 2
  70. Profecias sobre el hundimiento del portaaviones USS Abraham Lincoln
  71. La restauración del acto de adoración de las ofrendas
  72. El gran derramamiento del Espíritu Santo en Azusa
  73. Paradojas bíblicas
  74. El gran derramamiento del Espíritu Santo en Gales
  75. El secreto de un gran avivamiento
  76. Conocer al Cristo Glorificado
  77. Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra
  78. La humillación y la exaltación de Cristo
  79. La preeminencia de Cristo
  80. En el principio era el Verbo
  81. La actitud de la iglesia frente al Coronavirus Covid-19
  82. La restauración del sacerdocio universal de los creyentes
  83. ¡El Rey ya viene!
  84. ¿Qué es lo que va a suceder en los próximos días?

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Derechos. Se permite la reproducción parcial o total del contenido de esta publicación, con propósitos educativos y sin fines de lucro, sin necesidad de obtener permiso previo, con la condición de que el significado o contexto no sea cambiado ni alterado, y que se cite adecuadamente la fuente.

Citas bíblicas: Las citas bíblicas de esta publicación han sido tomadas de la Biblia, Versión Reina – Valera (Revisión de 1960, RVR1960) © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988. Utilizado con permiso. (Énfasis nuestro: Subrayados, negritas, aclaraciones, mayúsculas y cursivas añadidas).

Reconocimiento. Hacemos un reconocimiento de gratitud a dos grandes empresas editoriales:

  • A WordPress, por su amable permiso para editar esta publicación.
  • A Sociedades Bíblicas en América Latina, por su amable permiso para hacer citas bíblicas.

Abreviaturas de los libros de la Biblia

Génesis: Gn – Éxodo: Ex – Levítico: Lv – Números: Nm – Deuteronomio: Dt – Josué: Jos – Jueces: Jue – Rut: Rt – 1 Samuel: 1 S – 2 Samuel: 2 S – 1 Reyes: 1 R – 2 Reyes: 2 R – 1 Crónicas: 1 Cr – 2 Crónicas: 2 Cr – Esdras: Esd – Nehemías: Neh – Ester: Est – Job: Job – Salmos: Sal – Proverbios: Pr – Eclesiastés: Ec – Cantares: Cnt – Isaías: Is – Jeremías: Jer – Lamentaciones: Lm – Ezequiel: Ez – Daniel: Dn – Oseas: Os – Joel: Jl – Amós: Am – Abdías: Abd – Jonás: Jon – Miqueas: Miq – Nahúm: Nah – Habacuc: Hab – Sofonías: Sof – Hageo: Hg – Zacarías: Zac – Malaquías: Mal – Mateo: Mt – Marcos: Mr – Lucas: Lc – Juan: Jn – Hechos: Hch – Romanos: Ro – 1 Corintios: 1 Co – 2 Corintios: 2 Co – Gálatas: Gá – Efesios: Ef – Filipenses: Fil – Colosenses: Col – 1 Tesalonicenses: 1 Ts – 2 Tesalonicenses: 2 Ts – 1 Timoteo: 1 Ti – 2 Timoteo: 2 Ti – Tito: Tit – Filemón: Fln – Hebreos: Heb – Santiago: Stg – 1 Pedro: 1 P – 2 Pedro: 2 P – 1 Juan: 1 Jn – 2 Juan: 2 Jn – 3 Juan: 3 Jn – Judas: Jud – Apocalipsis: Ap

Citas bibliográficas

1 – Candelabro

  • Menorá – wikipedia.org

2 – Menorá

  • Jesucristo arrebatara a su iglesia – Elraptodelaiglesiadecristo-shalom.blogspot.com.ar
  • La Menorá: El Símbolo del Pueblo Judío – UWI
  • El misterio del menorá – Radioiglesia.comF

3 – Zarza

  • Biblical Mount Sinai – En.wikipedia.org
  • A Cyclopaedia of Biblical Literature: Ibz-Zuz – Google Books
  • Zarza ardiente – Es.wikipedia.org
  • Biblical Hebrew E-Magazine – Ancient-hebrew.org
  • Strongs’s #5514: Ciynay – Greek/Hebrew Definitions – Bible Tools – Bibletools.org
  • Concordancia Hebreo de Strong: 5572. סְנֶה (seneh) — zarza, arbusto quizás blackberry – Bibliaparalela.com

4 – Salvia

  • Plants of the Bible: The Tabernacle Menorah | צמחיית ישראל ברשת – צמחיית ישראל ברשת
  • La Menorá y la planta Salvia Palaestina – Profecía al Día
  • view a dia – Museum.com
  • Salvia palaestina – En.wikipedia.org
  • The Salvia and The Menorah – Nytimes.com
  • Curiosidades: La Menorah y la Planta Moria – Buscando en lo Escondido

5 – Janucá

  • La Historia Completa de Janucá – Bajo el dominio de Siria – Es.chabad.org
  • Janucá – Es.wikipedia.org

6 – Talmud

  • El misterio del menorá – Radioiglesia.com
  • Jesucristo arrebatara a su iglesia – Elraptodelaiglesiadecristo-shalom.blogspot.com
  • Menorá – Kiwix.demo.ideascube.org
  • ıllı Menorá wiki: info, historia y vídeos – [ 2018-2019 ] – Iglesiacatolicaguayaquil.org
  • Shofar Ministries Newsletter Date 1202 – Shofarministries.net

7 – Tommy

  • Profecía de Tommy Hicks. Una visión profética – Historias de Avivamientos y Milagros Escritos – Avanzapormas.com

8 – Iglesias

  • Las siete iglesias del Apocalipsis – Es.wikipedia.org
  • Las siete iglesias del Apocalipsis – Generación Pentecostal
  • Las siete iglesias del Apocalipsis – Elevangelioparahoy.blogspot.com
  • La profecía de los siete candeleros de oro – esperanzadeisralel.org

9 – Candelero

  • Candelero – Es.wikipedia.org
  • Los siete candeleros de oro – P. Arieu Theologies Web

10 – Testimonio

  • Austin-Sparks.Net – La Urgente Necesidad de la Restauración de la Iglesia por Medio del Espíritu Santo – Austin-sparks.net
  • La restauración del testimonio de Cristo – Aguasvivas.cl

11 – Canción

  • «Himnos del Evangelio», ed. 2008. Librería y Editorial: La Buena Semilla, C.A. Nº 358.
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