Viene el gran avivamiento mundial

El cumplimiento de las señales proféticas, escritas en la Biblia, nos muestra que, estamos en la época anterior a la segunda venida de Jesucristo, la época en la que veremos el último derramamiento del Espíritu Santo, el gran avivamiento mundial.

AAVIVAMIENTO

Pero, ¿Qué es un avivamiento?

1Derramamiento. Un avivamiento es el resultado del «derramamiento del Espíritu Santo» en una región; como consecuencia de lo cual hay: salvación, sanidades, milagros, liberación, etc. (Hch 10:45).

2 – Gloria. Un avivamiento es el resultado del «descenso de la gloria de Dios»; en una congregación, en una región, etc. Cuando la gloria de Dios se manifiesta, los pecadores reciben convicción de pecados; los enfermos son sanados, milagros ocurren, y la población es impactada, entendiendo que algo divino está sucediendo.

En el avivamiento de la calle Azusa, la gloria de Dios descendía, a veces en forma de una nube, y a veces en forma de fuego; razón por la cual, los vecinos llamaban a los bomberos. Dios obró con sanidades y milagros; como por ejemplo, en sordos y ciegos; en personas sin brazos o piernas que las recuperaron a la vista de los presentes; en  huesos torcidos que se enderezaban, etc.     [Gloria. Véase 1]

Cuando la gloria de Dios desciende, millares de personas se arrepienten. Por ejemplo:

a – Jonás predicó un sencillo mensaje de unas ocho palabras (Jon 3:4), y Jesús dijo que, los habitantes de Nínive (aunque eran cientos de miles), se arrepintieron (Mt 12:41).

b – Juan el Bautista predicó en el desierto un sencillo mensaje, y muchos millares de personas se arrepintieron: todos los habitantes de «Jerusalén, y toda Judea, y toda la provincia de alrededor del Jordán» (Mt 3:5).

Dios ha prometido que, si preparamos el camino, la gloria de Dios se manifestará (Is 40:3-5); es decir, muchísimas personas se salvarán (Lc 3:4-6).

3 – Visitación. Un avivamiento es el resultado de una «visitación de Dios» (Lc 1:68). Jesús lloró cuando vio que en Jerusalén no conocieron el tiempo de su visitación (Lc 19:44).

4Presencia. Un avivamiento es el resultado del «descenso de la presencia de Dios». Cuando los judíos estaban en Egipto, Dios dijo: «Ciertamente he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he oído su gemido, y he descendido para librarlos» (Hch 7:34).

5Reino. Un avivamiento es el resultado del «descenso del reino de Dios». En el avivamiento que ocurrió en la época de Juan el Bautista y en el avivamiento que ocurrió en la época de Jesús, tanto Juan como Jesús predicaron el mismo mensaje: «Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado» (Mt 3:2; 4:17). Por eso debemos orar: «Venga tu reino» (Mt 6:10).

 BPRINCIPIOS ESPIRITUALES

1Centro. Todo avivamiento tiene que tener como centro al Señor Jesucristo. El Señor dijo respecto del Espíritu Santo: «Él me glorificará» (Jn 16:14). Es decir, el centro no debe estar en el ser humano, por más importante que sea lograr su salvación. El centro tiene que estar en la vida y obra de Jesucristo; es decir, en la obra de la cruz, en su sangre que nos abrió el camino hacia el trono celestial, en su señorío universal, en el reconocimiento de que todo lo que necesitamos viene de él, por medio del Espíritu Santo; como por ejemplo, la salvación, la santificación, la transformación, la sanidad, etc. En todos los avivamientos, el centro ha estado siempre en Jesucristo; y esto se veía reflejado en el mensaje, en los cánticos, etc. Cuanto más conocemos a Jesucristo, más llenos del Espíritu Santo estamos. Por ejemplo: Hoy le conozco como Salvador, y recibo la salvación. Mañana le conozco como Bautizador, y recibo el bautismo en el Espíritu Santo (Lc 3:16).

2Persona. Para llegar a tener un avivamiento tenemos que entender que, cuando Dios derrama el Espíritu Santo, no derrama un «poder», una «influencia», una «fuerza dinámica»; una «cosa»; sino que derrama la Persona bendita del Espíritu Santo, la tercera Persona de la Trinidad (Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo); quien tiene, características personales; como por ejemplo: inteligencia (1 Co 2:10-11), voluntad (Hch 2:4; 1 Co 12:11), y emociones (Ef 4:30).

3Fruto y cosecha. El próximo derramamiento del Espíritu Santo ocurrirá en todas las naciones,

  • para que los creyentes podamos dar buen fruto; y
  • para que, podamos levantar una gran cosecha.

aDerramamiento.  «Y en los postreros días, dice Dios, derramaré de mi Espíritu sobre toda carne» (Hch 2:17).

(1) – El primer derramamiento de la lluvia del Espíritu Santo, el que ocurrió en Pentecostés, fue para que la semilla del evangelio pudiera germinar, logrando la salvación de muchos pecadores; pero,

(2) – el último y gran derramamiento del Espíritu Santo, el que viene ahora, antes de la segunda venida de Jesucristo, será:

  • Para que las plantas (nosotros, los creyentes) podamos dar buen fruto; es decir, muchas personas convertidas; y para que,
  • Podamos levantar una gran cosecha de pecadores

b – Lluvia. «Por tanto, hermanos, tened paciencia hasta la venida del Señor. Mirad cómo el labrador espera el precioso fruto de la tierra, aguardando con paciencia hasta q reciba la lluvia temprana y la tardía (Stg 5:7)

  • Así como en Israel, los labradores levantan la cosecha luego de la lluvia tardía,
  • del mismo modo, Jesucristo, el Labrador celestial; recibirá en el cielo, en el día del arrebatamiento, el fruto de la tierra; o sea, recibirá a los creyentes,
  • fruto que será cosechado luego de que descienda la lluvia tardía. La lluvia temprana cayó en Pentecostés. La tardía es la que caerá en estos últimos días.

Quiere decir que, en su propósito eterno, Dios determinó que en el territorio de Israel ocurran

  • dos grandes épocas de lluvias: la de la lluvia temprana y la de la lluvia tardía; para que, esto sea simbólico de
  • los dos grandes derramamientos del Espíritu Santo: en Pentecostés y al final de la historia.

Es muy interesante tener en cuenta que, si bien en la historia de la iglesia han ocurrido muchos avivamientos, ninguno de estos es mencionado por Dios. Él solo menciona dos: El primero y el último, el que ocurrirá en los próximos días, el último derramamiento del Espíritu Santo.

¡Llegó el tiempo de la gran cosecha fina! Como resultado del derramamiento del Espíritu Santo, veremos la cosecha más grande de todos los tiempos.

4Meta. Si un avivamiento no tiene como meta la salvación de las almas, al final muere (por eso muchos avivamientos finalizan). Como ilustración de esto podemos citar dos casos diferentes:

  • El mar de Galilea recibe las aguas del río Jordán, y permite que esas aguas fluyan río abajo. En él siempre hay vida.
  • El mar Muerto recibe las aguas del río Jordán, y no permite que esas aguas tengan salida. En él solo hay muerte. [Cosecha. Véase 2]

5 – Restauración. Luego de que una verdad bíblica es restaurada, viene un avivamiento. Por ejemplo, esto fue lo que sucedió luego de que fueron restauradas las verdades de la justificación de la fe, en 1517; y la del bautismo en el Espíritu Santo, en 1906. Por eso, tenemos que buscar que el Espíritu de revelación alumbre nuestros ojos espirituales (Ef 1:17). En este sentido tenemos que tener en cuenta que, estamos en la época de la restauración de todas las cosas, la época anterior a la segunda venida de Cristo (Hch3:21). Por eso, tenemos que pedir revelación, iluminación, de las verdades bíblicas.

 CIMPEDIMENTOS AL AVIVAMIENTO

Al hablar de un derramamiento del Espíritu Santo, lo primero que pensamos es que tenemos que orar. Pero, si bien un avivamiento viene como consecuencia de la oración, hay, además, otras condiciones que Dios ha puesto en la Biblia antes de derramar su Santo Espíritu.

1Trascendencia. Algunos no creen en el avivamiento, porque no creen en la trascendencia de Dios; es decir, no creen que Dios desciende de los cielos para socorrer al ser humano. Por ejemplo:

aLo sobrenatural. Algunos no creen en lo sobrenatural; es decir, no creen que Dios interviene en este mundo. Por eso, no aceptan los milagros, los juicios de Dios, la segunda venida de Cristo, el infierno, etc. Esto les lleva a no creer en el avivamiento.

blnmanencia. Otros creen que Dios es inmanente en todo lo creado; es decir, que está en todo cuanto existe; y si él ya está adentro, entonces, no actúa desde afuera. Por eso no creen en la actuación sobrenatural de Dios, derramando el Espíritu Santo.

2Revelación. Así como un relojero, que hace un reloj y luego se desentiende de él, algunos creen que Dios hizo el universo, pero luego se desentendió de él; es decir, no actúa ni en lo espiritual ni en lo moral; o sea, niegan la revelación. Esto les lleva a negar la autoridad de la Biblia; y en consecuencia, ellos mismos se ponen como autoridad para decidir lo que está bien y lo que está mal. Pero, al negar la revelación bíblica, la base de la actuación de Dios en este mundo, no creen en la enseñanza bíblica del derramamiento del Espíritu Santo; y jamás reciben un avivamiento.

3Pecado. Otros niegan que seamos pecadores por naturaleza; y que merezcamos la ira de Dios, ya que, así lo enseña la Biblia. Cuando Adán pecó, su naturaleza fue transformada en naturaleza pecaminosa; la cual heredamos nosotros. Reconocer que somos pecadores es fundamental porque, no habrá avivamiento hasta que nos hayamos arrepentido de todos nuestros pecados. Por eso, en todo avivamiento, lo primero que el Espíritu Santo trae es convicción de pecado (Jn 16:8).

4Verdades. Si las verdades bíblicas no son aceptadas o se desconocen, o son tergiversadas, por más que oremos por un avivamiento no ocurrirá nada. Por eso, antes de orar por un avivamiento debemos examinar si lo que creemos coincide con lo que dice la Biblia. Es decir, debemos volver a las sendas antiguas.

A través de los siglos, el diablo se ha encargado de inventar doctrinas falsas, para que la iglesia no reciba el avivamiento. Por ejemplo:

a – Arrianismo. En el siglo III, Arrio (c. 250-335) enseñó que Jesucristo no era Dios; sino que era un ser celestial, creado por Dios. Cuando la Iglesia Presbiteriana, en Irlanda del Norte, creyó  esta enseñanza, entró en una etapa de frialdad espiritual, pero, cuando dejó de creer en esta herejía, en el siglo XIX, recibió el derramamiento del Espíritu Santo.

b – Salvación por obras. Desde el siglo IV y hasta el siglo XVI, la cristiandad atravesó por una etapa de esterilidad total a causa de que, el diablo había instalado en los cristianos la idea de que la salvación es por obras. Pero cuando en 1517 Dios restauró la verdad de la salvación por fe, el avivamiento estalló en medio del pueblo de Dios.

c – Posición y experiencia (también llamada: estado, práctica o condición). A veces no ocurre un avivamiento porque no se entiende la diferencia entre:

  • Posición, o sea, nuestro estado legal ante Dios, el lugar en donde estamos en Cristo, gracias a la obra de la cruz; y
  • Experiencia, es decir, nuestro estado actual aquí en la tierra.

Por ejemplo:

 

Posición

Experiencia

Salvación «Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios» (Ef 2:8). «Ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor» (Fil 2:12).
Muertos al pecado «Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios» (Col 3:3). «Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros» (Col 3:5).
Perfección «Porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados». (Heb 10:14). «Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto» (Mt 5:48).

Al no ver la diferencia entre estos dos estados, algunos creyentes entienden que, si en Cristo tenemos toda bendición (Ef 1:3); entonces, no necesitamos nada más; y por lo tanto, no tenemos que recibir ni el «bautismo en el Espíritu Santo», ni la «unción». Pero la Biblia nos muestra que, para que lo que tenemos en Cristo (en los cielos, o en nuestro espíritu), sea una realidad en nuestra experiencia, tenemos que recibir revelación (Ef 1:17), y tenemos que orar. Por eso, Pablo oraba para que los creyentes recibieran poder:

«Para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu» (Ef 3:16).

Entender la diferencia entre «posición» y «experiencia» es fundamental para recibir el avivamiento. Por ejemplo, en nuestro país (Argentina),

(1) – Cuando Dios derramó el Espíritu Santo, en 1967, la congregación de los «Hermanos Libres», rechazó la posibilidad de recibir el bautismo en el Espíritu Santo entendiendo que, el bautismo ya lo tenemos al estar en Cristo. Por eso, no entraron en el avivamiento.

(2) – Del mismo modo, en 1992, cuando Dios derramó la unción, la congregación de «Comunidad Cristiana», la rechazó entendiendo que en Cristo ya tenemos toda bendición. Por eso, perdieron la posibilidad de entrar en un nuevo mover del Espíritu Santo.

Todo esto nos revela que, lo que tenemos en Cristo (posición), debemos llegar a experimentarlo aquí en la tierra; y para lograr a esto, debemos buscar al Señor, hasta que él derrame todas sus bendiciones en nosotros. De lo contrario, no tendremos avivamiento.

 DOBJECIONES

1«Ya está derramado». Algunos dicen que no debemos orar por un derramamiento del Espíritu Santo ya que, sucedió en Pentecostés; y desde ese día, el Espíritu está derramado en la iglesia. Pero esto no es así; ya que, el Espíritu Santo volvió a ser derramado en otras oportunidades, como por ejemplo, en Cesarea (Hch 10:45).

2Llenos del Espíritu. Otros dicen que no es necesario orar por un derramamiento del Espíritu Santo ya que, lo único necesario es estar lleno del Espíritu. Pero esto no es así ya que, todos conocemos a verdaderos siervos de Dios, llenos del Espíritu; pero que, en sus iglesias no hay un avivamiento; hasta que, de repente, el Espíritu es derramado en sus congregaciones y comienzan a ocurrir toda clase de milagros, sanidades, etc.

3Interpretación. Algunos dicen que no debemos orar por un derramamiento del Espíritu Santo ya que, como la segunda venida de Jesucristo está a las puertas; y siendo que «el Espíritu será retirado» (2 Ts 2:7), entonces, no podemos pedir que sea derramado. Pero esto no es así porque, en Hch 2:17-20 dice que, el Espíritu Santo será derramado antes de la segunda venida de Jesucristo; y esto ocurrirá para que, con gran poder, podamos llevar el evangelio a todas las naciones.

4Biblia. Otros cuestionan el hecho de pedir un derramamiento del Espíritu Santo diciendo que, la única actuación del Espíritu es por medio de la Biblia; y que, en consecuencia, no hay que esperar ninguna intervención directa de él. Pero esto no es así ya que, en la misma Biblia vemos que el Espíritu Santo hablaba directamente a sus siervos (Hch 13:2).

5Enseñanza. Desde hace muchos años, por lo general, los escritores bíblicos no mencionan nada de avivamientos; sino que solo hablan de la llenura del Espíritu. El pastor Martyn LLoyd-Jones (1899-1981) ha declarado que:

a – En los últimos años del siglo 19, se escribieron libros sobre la necesidad de un avivamiento, de un derramamiento del Espíritu, de una visitación de Dios. Es decir, se creía en estos temas.

b – Pero, durante el siglo 20, por lo general, no se escribieron libros sobre el avivamiento. En cambio, se escribieron libros sobre la necesidad de ser «llenos del Espíritu» (Ef 5:18).

¿Por qué este cambio? Porque ellos no creen que el Espíritu Santo pueda descender en medio de un gran avivamiento; y por causa de que ellos no creen, no reciben el derramamiento del Espíritu, y no reciben el avivamiento.     [Martyn. Véase 3]

6Paradigma. Pero, aunque en la actualidad se habla de la «llenura del Espíritu», lo triste es ver que, por lo general, no creen que esto implica que el Espíritu Santo desciende, que es derramado y que llena al individuo; sino que, cada vez que hablan de la llenura del Espíritu, la explican diciendo que esto significa ser «controlados» por el Espíritu Santo. Pero, si bien es cierto que, cuanto más estamos llenos del Espíritu, más somos controlados por él; la explicación del significado de ser «lleno» del Espíritu no es ser «controlado»; porque, si así fuera, con la misma forma de pensar podríamos decir que un vaso está «lleno» cuando está «controlado»; lo cual, no tendría sentido. Un vaso está lleno cuando echamos dentro de él un líquido. Lo mismo sucede con nosotros que somos como «vasos», o «recipientes», del Espíritu Santo.

Pero, ¿Por qué algunos hablan de ser «controlados», para explicar lo que la Biblia dice: «Sed llenos del Espíritu»? Ellos enseñan así porque:

  • Hablar de ser llenos implica una acción de «afuera hacia adentro»; es decir, implica que tenemos que recibir más de Dios; o sea, recibir el derramamiento del Espíritu Santo. Pero
  • Hablar de ser controlados implica una acción de «adentro hacia afuera»; es decir, implica:
  • – que no tenemos que recibir nada de Dios; ya que el Espíritu Santo está en nuestro interior, y
  • – que ahora, lo único que nos queda por hacer es dar lo que ya tenemos a otros; o sea, es una acción de «adentro hacia afuera».

Pero, si bien tenemos que dar lo que ya tenemos, también es cierto que siempre hay más que tenemos que recibir de Dios. Por ejemplo, aunque Jesús es el Hijo de Dios, al ser bautizado en agua, el Espíritu Santo descendió sobre él (Mr 1:9-10), y le ungió (Lc 4:18).

Por otra parte, es de tener en cuenta que, si Dios hubiera estado hablando de «control», entonces, no hubiera dicho «Sed llenos»,  sino que habría dicho: «Sed controlados».

Lamentablemente, en estos últimos años, este nuevo paradigma se ha instalado en medio del pueblo de Dios; y se enseña (indirectamente) que: «no tenemos que recibir, sino que tenemos que dar; ya que, Dios nos lo ha dado todo», al darnos toda bendición. O sea, la acción no tiene que ser de afuera hacia adentro; sino, de adentro hacia afuera. Por esta razón, rechazan recibir «la unción».

Cuando pensaron en este nuevo paradigma chocaron con el texto que dice: «Sed llenos del Espíritu»; porque, este texto muestra que tenemos que recibir continuamente más de Dios; idea con la que no estaban de acuerdo porque, según ellos, ya lo tenían todo. Pero encontraron la solución al pensar que esto quiere decir: «Sean controlados por el Espíritu»; lo cual implica que, no tenemos nada que recibir, porque ya lo tenemos todo. Desgraciadamente, esto muestra cómo se puede tergiversar la enseñanza bíblica.

aInternet. El problema que explicó LLoyd-Jones en cuanto a que, en los libros del siglo XX, en general, no se habla de avivamiento, sino de llenura; este mismo problema podemos verlo en internet; ya que, en casi todas las Páginas Web, los autores explican «Sed llenos del Espíritu» diciendo que significa «Sed controlados por el Espíritu». Algunos lo enseñan así porque creen en el nuevo paradigma. Otros, porque no entienden qué es lo que está detrás de esta nueva enseñanza.

b – Fin del avivamiento. En la Argentina, en 1967, comenzó un avivamiento; pero unos años después, cuando llegó este nuevo paradigma del que estamos hablando, que declara que «ya lo tenemos todo», el avivamiento finalizó. ¿Por qué? Porque, al creer que en Cristo ya lo tenemos todo (toda bendición, todo poder), muchos dejaron de buscar a Dios; ya que «todo lo tenían»; y en consecuencia, dejaron de recibir más de Dios. Por esta misma razón, cuando llegó la verdad de la unción, la rechazaron.

Al entender este problema podemos decir que, si queremos un nuevo despertar, un nuevo avivamiento, tenemos que volver a las sendas antiguas; es decir, tenemos que volver a buscar que el Espíritu Santo sea derramado sobre nosotros. Si no cambiamos de paradigma, por más que oremos pidiendo un avivamiento, no lograremos nada, porque estaremos dejando a Dios de lado, «al tenerlo todo».

c – Presencia. El nuevo paradigma enseña que, los creyentes «tenemos la presencia de Dios (otros la llaman: «La manifestación de la presencia de Dios», o «La manifestación de la gloria de Dios»).

Pero tenemos que reconocer que, aunque tengamos el bautismo en el Espíritu Santo, «no tenemos la manifestación de la gloria de Dios»; y en este sentido, no tenemos la presencia de Dios. La gloria de Dios se manifiesta en una iglesia, o en un individuo, cuando ocurre un derramamiento del Espíritu Santo, el cual da origen a un avivamiento, con milagros, sanidades, etc. En este caso, grandes pastores, que ya habían recibido el bautismo en el Espíritu Santo, pero que tenían un perfil bajo, y que en sus congregaciones no pasaba casi nada, de pronto entran en una nueva dimensión espiritual; y reciben poder, dones, revelaciones; y ven como los pecadores son traídos a ellos, con convicción de pecados, sin que nadie los invite. ¿Qué es lo que originó este cambio? Sencillamente, que el Espíritu Santo fue derramado en esa congregación, la gloria de Dios descendió, y comenzó un avivamiento.

El gran problema de los que dicen que «tenemos la presencia de Dios» es que, no ven la diferencia entre «Posición y experiencia». Es decir, creen que, porque en los cielos tienen toda bendición, en la tierra también la tienen; y en la misma línea, porque en los cielos tienen la presencia de Dios, en la tierra también la tienen; aunque no hayan buscado a Dios, ni se hayan arrepentido de todos sus pecados, ni hayan recibido revelación, etc.

Todo esto nos revela que, tenemos que buscar que la presencia de Dios se manifieste en medio nuestro, por medio de un gran derramamiento del Espíritu Santo, produciendo un gran avivamiento. A esto se refiere Dios cuando declara en la Biblia: «Derramaré de mi Espíritu». Necesitamos que el Espíritu Santo sea derramado en nuestras vidas; y que Dios nos dé dones, poder, autoridad, unción, fuego, gloria.

d – Piedad. El apóstol Pedro dijo:

«Todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas» (2 P 1:3).

Es decir, en Cristo, posicionalmente, ya lo tenemos todo. Pero, en nuestra experiencia práctica, aquí en la tierra no tenemos todo eso. Por eso, Pedro sigue diciendo que tenemos añadir todo eso a nuestra vida; es decir, tenemos que recibir todo lo que es nuestro en Cristo Jesús.:

«Añadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento; al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad; a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor» (2 P 1:5-7).

Aparentemente, aquí hay una contradicción porque, primero Pedro dice que ya tenemos piedad; y después dice que tenemos que llegar a tenerla. Pero, en realidad, esto no es una contradicción porque, en Cristo ya tenemos piedad pero, para experimentarla aquí en la tierra tenemos que recibirla, ejerciendo fe.

e – Laodicea. Desde los primeros tiempos Dios anunció que, en los últimos días de la historia, la iglesia llegaría a proclamar: «Tenemos todo lo que necesitamos». Esto es el resultado del nuevo paradigma teológico. Sabiendo esto, Dios reveló que, al llegar a este estado de cosas, la solución sería buscar las riquezas espirituales que están en los cielos.

«Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo. Por tanto, yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas» (Ap 3:17-18).

E«SED LLENOS DEL ESPÍRITU»

Ya que hemos hablado de la llenura del Espíritu Santo, expliquemos el significado del texto: «No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu» (Ef 5.18).     [Llenos. Véase: 4]

  • «Sed llenos». En griego es: «πληρουσθε». Palabra original: «πληρόω», pléroó, lleno, G4137.
  • Tiempo verbal: Presente continuo: La idea es: «Sed llenados continuamente».
  • Modo: Imperativo; o sea, es una orden. «Sed llenos».
  • Voz: Pasiva: Es decir, la acción del verbo es ejecutada por otra persona y nosotros recibimos esa acción. Es decir: «Permitan que el Espíritu Santo les llene continuamente».
  • Número: Plural. «Sed llenos», o sea: todos. Es decir, la orden de Dios es para todos, no sólo para el pastor de la iglesia y para los líderes.
  • Comparación: Pablo compara la acción de ser lleno del Espíritu, con la acción de estar lleno de vino. Es decir, los creyentes somos «como «copas», sobre los cuales Jesucristo derrama el vino nuevo del Espíritu Santo. Esto está muy bien simbolizado por medio de las dos copas de plata que eran puestas sobre el altar, en la fiesta de los tabernáculos, en las cuales se derramaba el agua y el vino.     (Sobre: «Copas», ver  Aquí )
  • Acción continua. Algunos hermanos no crecen espiritualmente al no entender que, tenemos que ser llenos del Espíritu continuamente. Piensan que, luego de haber recibido el bautismo en el Espíritu Santo, ya están llenos del Espíritu para siempre. Por eso no buscan más de Dios, no beben más y más de Jesucristo y no son llenos del Espíritu Santo.
  • Resumen. «Sed llenos del Espíritu»: Este es el mejor resumen de la vida cristiana victoriosa. Es decir: Vivan dependiendo, y recibiendo continuamente del Espíritu Santo.
  • Más.  Ser lleno, no es tener «más del Espíritu Santo», sino que él tenga más de nosotros
  • Dos órdenes: 1) «No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución»; 2) «Antes bien sed llenos del Espíritu» (Ef 5:18). Por lo general, obedecemos la primera orden, pero no la segunda.

1Disolución:

  • En griego es: «ασωτια» (Palabra original: «σωτία, ας, ἡ», asótia, G810).
  • Viene del latín dissolutĭo; vocablo que significa disolver, separar, algo que estaba unido.
  • El equivalente de la palabra disolución, en hebreo, es «זִמָּה» (zimmah, H2154), cuyo significado es: Disolución, lascivia; es decir conducta infame, libertina, adulterio espiritual.
  • En el sentido espiritual, el vino «hay disolución»; es decir, puede llegar a separarnos de Dios, llevándonos a cometer pecados.

Es decir, en vez de estar llenos de vino, que nos separa de Dios, debemos estar llenos del vino nuevo del Espíritu Santo, que nos lleva a vivir dependiendo de Dios.     [Disolución. Véase ç]

2Llenura continua. Por medio de la oración podemos recibir la llenura del Espíritu, y el poder de Dios, en reiteradas oportunidades. Por ejemplo, en Hch 2 los creyentes oraron y fueron llenos del Espíritu Santo (Hch 2:4); y días más tarde, en Hch 4:24-31, los creyentes volvieron a ser llenos del Espíritu.

Pero, ¿Cómo podemos explicar que, los que estaban llenos del Espíritu, fueron nuevamente llenos? ¿Acaso habían perdido esa llenura? ¡No! Ellos estaban llenos del Espíritu, pero al crecer espiritualmente, buscando el poder de Dios para extender el reino de Dios (Hch 4:29), ellos necesitaron que el Espíritu Santo llene esos nuevos lugares vacíos.

Todo esto nos enseña que, por medio de la oración podemos ser llenos del Espíritu Santo continuamente.

Por otra parte, debemos buscar la llenura del Espíritu sabiendo que: «La gloria postrera de esta casa será mayor que la primera» (Hag 2:9). Es decir, en este tiempo Dios nos llenará de una mayor gloria.

 FVOLVER A DIOS

1Lugar Santísimo. En el Antiguo Pacto, solamente el sumo sacerdote podía entrar en el Lugar Santísimo terrenal, y esto podía hacerlo una sola vez por año. Pero ahora que estamos en el Nuevo Pacto, Dios quiere que entremos en el Lugar Santísimo celestial, por la fe, todas las veces que queramos.

«Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo, por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo, esto es, de su carne, y teniendo un gran sacerdote sobre la casa de Dios, acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura» (Heb 10:19-22).

Por medio de la muerte de Jesús, el velo que impedía la entrada al Lugar Santísimo fue roto, para que todos podamos entrar. Pero, el gran problema es que, aunque todos tenemos la posibilidad de entrar, y aunque Dios nos ha ordenado que entremos, muchos cristianos no entran en la presencia de Dios; es decir, no buscan a Dios en oración, por medio de la fe.

 2La gloria de Dios. En la Biblia hay un principio extraordinario, que nos muestra cómo desciende la gloria de Dios:

«Cuando Moisés entraba en el tabernáculo, la columna de nube descendía y se ponía a la puerta del tabernáculo, y Jehová hablaba con Moisés» (Ex 33:9).

Notemos atentamente que, cada vez que Moisés entraba en el Lugar Santísimo, la nube de la gloria de Dios descendía, y el Señor hablaba con Moisés. Esto nos revela que, para que Dios nos hable, y para que la gloria de Dios descienda, tenemos que entrar en su Presencia.

 3Dimensiones. Jesús enseñó que los líderes deben operar en dos dimensiones. Él dijo:

«Y estableció a doce, para que estuviesen con él, y para enviarlos a predicar» (Mr 3:14).

Aquí están resumidas las dos principales líneas de acción que deben tener los siervos de Dios:

  • En lo vertical, estar con Jesucristo; y para esto, entrar en el Lugar Santísimo celestial, subir al monte; y
  • En lo horizontal, bajar del monte, para predicar, para ministrar a los pecadores (Mr 9:1-29).

4Buscar al Señor. ¿Qué debemos hacer hasta que Jesucristo venga? La Biblia dice:

«Es el tiempo de buscar a Jehová, hasta que venga» (Os 10:12).

Esta es una revelación extraordinaria ya que, contradice al nuevo paradigma que se ha instalado en el pueblo de Dios; y que ha llevado a que muchos creyentes no busquen al Señor. La Biblia revela que, hasta que Jesucristo venga debemos vivir buscándole.

 GGRUPOS DE ORACIÓN

Sabemos que estamos en la época anterior a la segunda venida de Jesucristo ya que, las señales bíblicas relacionadas con este regreso se han ido cumpliendo en estos últimos años.     (Sobre: «Señales», ver las publicaciones: «Señales de la segunda venida de Jesucristo – 1 al 5». Buscar aquí )

Por esta razón, así como los discípulos de Jesús se pusieron a orar, al saber que el Señor les iba a enviar el Espíritu Santo; del mismo modo tenemos que hacer nosotros.

Notemos que:

  • ellos sabían qué era lo que el Señor quería hacer, y sabían, además, que había llegado el tiempo de Dios. Del mismo modo,
  • nosotros sabemos qué es lo que el Señor quiere hacer; y sabemos, además, que llegó el tiempo de Dios.

Por esta razón, tenemos que organizar grupos de oración, en todos los pueblos y ciudades, para pedir que Dios derrame su Santo Espíritu sobre toda carne; es decir, en todas las naciones; tal como él dijo que lo hará, antes de la segunda venida de Jesucristo (Hch 2:17-20).

Por: Eduardo Pedro Saracchi, profesor de Teología; graduado en Teología Pastoral, en el Instituto Bíblico Buenos Aires, de la Alianza Cristiana y Misionera.

Iglesia Evangélica en Buenos Aires, República Argentina.

Todas las publicaciones

  1. Avivamiento en la República Argentina
  2. Profecía para el pueblo de Dios
  3. 50 aniversario de Comunidad Cristiana
  4. Cavando pozos de avivamiento
  5. Señales de la segunda venida de Jesucristo – 1
  6. Señales de la segunda venida de Jesucristo – 2
  7. Señales de la segunda venida de Jesucristo – 3
  8. Señales de la segunda venida de Jesucristo – 4
  9. Señales de la segunda venida de Jesucristo- 5
  10. Señales de la segunda venida de Jesucristo – 6
  11. Señales de la segunda venida de Jesucristo -7
  12. Derramaré de mi Espíritu – 1
  13. Derramaré de mi Espíritu – 2
  14. La restauración de la gloria de Dios
  15. La importancia de la revelación
  16. La restauración del tabernáculo de David – 1
  17. La restauración del tabernáculo de David – 2
  18. Sobre esta roca edificaré mi iglesia
  19. El arrebatamiento de la iglesia
  20. El anticristo
  21. ¡Aquí viene el Esposo, salid a recibirle!
  22. Pentecostés
  23. El bautismo en el Espíritu Santo – 1
  24. El bautismo en el Espíritu Santo – 2
  25. El bautismo en el Espíritu Santo – 3
  26. Si alguno tiene sed, venga a mí y beba
  27. Restauración de la promesa del Espíritu – 1
  28. Restauración de la promesa del Espíritu – 2
  29. El hablar en lenguas – 1
  30. El hablar en lenguas – 2
  31. La restauración del fuego del Espíritu Santo
  32. Semana Santa
  33. Buscando la gloria de Dios
  34. Preparándonos para el casamiento celestial
  35. Restauración del nuevo pacto – 1
  36. Restauración del nuevo pacto – 2
  37. Restauración del nuevo pacto – 3
  38. Cielos abiertos
  39. Viene crisis y viene gloria
  40. La hora de su juicio ha llegado
  41. La cena de las bodas del Cordero
  42. Preparad el camino del Señor y se manifestará la gloria de Dios – 1
  43. Preparad el camino del Señor y se manifestará la gloria de Dios – 2
  44. El fuego de Dios desciende si el sacrificio está puesto sobre el altar
  45. La-señal de Jonás – 1
  46. La señal de Jonás – 2
  47. El último derramamiento del Espíritu Santo
  48. Viene el gran avivamiento mundial
  49. La restauración del testimonio de Dios
  50. Cristo es el todo y en todos
  51. Restauración de los dones y del fruto del Espíritu
  52. Restauración de la unción y la gloria
  53. Revelación del infierno
  54. Llamado a la oración
  55. Conocer a Jesucristo por medio de la revelación
  56. El descenso de la gloria de Dios – 1
  57. ¡Llegó el tiempo de Dios
  58. Laodicea la iglesia independiente
  59. La cobertura apostolica y el discipulado
  60. La Nueva Refprma Apostólica
  61. LLas puertas del Hades no prevalecerán contra la iglesia
  62. La restauracion del odre bíblico
  63. Haced en este valle muchos estanques
  64. El ejército de Dios
  65. El rio de Dios
  66. Jesucristo es el Mesías y el Señor
  67. Llevando el fuego del Espirítu Santo
  68. ¿Qué sucede cuando el Espíritu Santo desciende? – 1
  69. ¿Qué sucede cuando el Espíritu Santo desciende? – 2
  70. Profecias sobre el hundimiento del portaaviones USS Abraham Lincoln
  71. La restauración del acto de adoración de las ofrendas
  72. El gran derramamiento del Espíritu Santo en Azusa
  73. Paradojas bíblicas
  74. El gran derramamiento del Espíritu Santo en Gales
  75. El secreto de un gran avivamiento
  76. Conocer al Cristo Glorificado
  77. Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra
  78. La humillación y la exaltación de Cristo
  79. La preeminencia de Cristo
  80. En el principio era el Verbo
  81. La actitud de la iglesia frente al Coronavirus Covid-19
  82. La restauración del sacerdocio universal de los creyentes
  83. ¡El Rey ya viene!
  84. ¿Qué es lo que va a suceder en los próximos días?

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Derechos. Se permite la reproducción parcial o total del contenido de esta publicación, con propósitos educativos y sin fines de lucro, sin necesidad de obtener permiso previo, con la condición de que el significado o contexto no sea cambiado ni alterado, y que se cite adecuadamente la fuente.

Citas bíblicas: Las citas bíblicas de esta publicación han sido tomadas de la Biblia, Versión Reina – Valera (Revisión de 1960, RVR1960) © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988. Utilizado con permiso. (Énfasis nuestro: Subrayados, negritas, aclaraciones, mayúsculas y cursivas añadidas).

Reconocimiento. Hacemos un reconocimiento de gratitud a dos grandes empresas editoriales:

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  • A Sociedades Bíblicas en América Latina, por su amable permiso para hacer citas bíblicas.

Abreviaturas de los libros de la Biblia

Génesis: Gn – Éxodo: Ex – Levítico: Lv – Números: Nm – Deuteronomio: Dt – Josué: Jos – Jueces: Jue – Rut: Rt – 1 Samuel: 1 S – 2 Samuel: 2 S – 1 Reyes: 1 R – 2 Reyes: 2 R – 1 Crónicas: 1 Cr – 2 Crónicas: 2 Cr – Esdras: Esd – Nehemías: Neh – Ester: Est – Job: Job – Salmos: Sal – Proverbios: Pr – Eclesiastés: Ec – Cantares: Cnt – Isaías: Is – Jeremías: Jer – Lamentaciones: Lm – Ezequiel: Ez – Daniel: Dn – Oseas: Os – Joel: Jl – Amós: Am – Abdías: Abd – Jonás: Jon – Miqueas: Miq – Nahúm: Nah – Habacuc: Hab – Sofonías: Sof – Hageo: Hg – Zacarías: Zac – Malaquías: Mal – Mateo: Mt – Marcos: Mr – Lucas: Lc – Juan: Jn – Hechos: Hch – Romanos: Ro – 1 Corintios: 1 Co – 2 Corintios: 2 Co – Gálatas: Gá – Efesios: Ef – Filipenses: Fil – Colosenses: Col – 1 Tesalonicenses: 1 Ts – 2 Tesalonicenses: 2 Ts – 1 Timoteo: 1 Ti – 2 Timoteo: 2 Ti – Tito: Tit – Filemón: Fln – Hebreos: Heb – Santiago: Stg – 1 Pedro: 1 P – 2 Pedro: 2 P – 1 Juan: 1 Jn – 2 Juan: 2 Jn – 3 Juan: 3 Jn – Judas: Jud – Apocalipsis: Ap

Citas bibliográficas

1 – Gloria

  • Avivamiento de la Calle Azusa | La Iglesia Oasis – Laiglesiaoasis.com

2 – Cosecha

  • ¿Qué es el verdadero avivamiento? – World Challenge

3 – Martyn

  • Avivamiento Cap 4 – Martyn LLoyd-Jones – Impureza doctrinal | Radio Luz a las Naciones – com

4 – Llenos

  • Siguiendo sus Pisadas – Siguiendosuspisadas.com.ar
  • Buscadores de Dios – Buscadores de Dios
  • Sed llenos del Espíritu – Doyle G. Jones

5 – Disolución

  • Disolución – Diccionario Enciclopédico de Biblia y Teología – Biblia.work
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