El fuego de Dios desciende si el sacrificio está puesto sobre el altar

¡Es tiempo de restaurar el altar, para que el fuego de Dios descienda! El fuego que da origen al avivamiento desciende si el altar está arreglado, y si en él está puesto el sacrificio.

 TEXTO BÍBLICO

 «Y acercándose Elías a todo el pueblo, dijo: ¿Hasta cuándo claudicaréis vosotros entre dos pensamientos? Si Jehová es Dios, seguidle; y si Baal, id en pos de él. Y el pueblo no respondió palabra» (1 R 18:21).

«Entonces dijo Elías a todo el pueblo: Acercaos a mí. Y todo el pueblo se le acercó; y él arregló el altar de Jehová que estaba arruinado. Y tomando Elías doce piedras, conforme al número de las tribus de los hijos de Jacob, al cual había sido dada palabra de Jehová diciendo, Israel será tu nombre, edificó con las piedras un altar en el nombre de Jehová; después hizo una zanja alrededor del altar, en que cupieran dos medidas de grano. Preparó luego la leña, y cortó el buey en pedazos, y lo puso sobre la leña. Y dijo: Llenad cuatro cántaros de agua, y derramadla sobre el holocausto y sobre la leña. Y dijo: Hacedlo otra vez; y otra vez lo hicieron. Dijo aún: Hacedlo la tercera vez; y lo hicieron la tercera vez, de manera que el agua corría alrededor del altar, y también se había llenado de agua la zanja. Cuando llegó la hora de ofrecerse el holocausto, se acercó el profeta Elías y dijo: Jehová Dios de Abraham, de Isaac y de Israel, sea hoy manifiesto que tú eres Dios en Israel, y que yo soy tu siervo, y que por mandato tuyo he hecho todas estas cosas. Respóndeme, Jehová, respóndeme, para que conozca este pueblo que tú, oh Jehová, eres el Dios, y que tú vuelves a ti el corazón de ellos. Entonces cayó fuego de Jehová, y consumió el holocausto, la leña, las piedras y el polvo, y aun lamió el agua que estaba en la zanja. Viéndolo todo el pueblo, se postraron y dijeron: ¡Jehová es el Dios, Jehová es el Dios! » (1 R 18:30-39).

Marco histórico. Acab reinó en Israel entre los años 874-853 a.C. Se casó con Jezabel, hija de un rey fenicio. Influenciado por su esposa, Acab estableció en Israel el culto al dios Baal y a la diosa Asera. Luego de esto, Jezabel convenció a Acab que hiciera matar a todos los siervos de Dios (pero unos cien se salvaron, escondidos por Abdías, el mayordomo del rey). Entonces, Dios levantó al profeta Elías para destruir lo que el diablo había logrado en Israel, y comenzar un gran avivamiento. Para lograr esto, el Señor le dijo a Elías que fuera a hablar con el rey Acab.

A – EL SECRETO DEL PODER DE ELÍAS

1 – La presencia de Dios. «Entonces Elías tisbita, que era de los moradores de Galaad, dijo a Acab: Vive Jehová Dios de Israel, en cuya presencia estoy, que no habrá lluvia ni rocío en estos años, sino por mi palabra» (1 R 17.1). Es decir: «Vive el Señor, Dios de Israel, delante de quien estoy».

1«Estoy». Elías no dijo: «Estuve» o «estaré», sino «estoy». O sea, en todo lugar y en todo momento él estaba delante de Dios. Vivir así es vivir en santidad. Cuando la presencia de Dios está con nosotros, puede ocurrir cualquier hecho sobrenatural. En el caso de Elías, Dios habló a través de él declarando que no llovería por varios años.

Si bien Dios está en todo lugar, él no manifiesta siempre su presencia; salvo en situaciones especiales. Como Elías vivía en santidad, él sentía que esa presencia gloriosa estaba con él; sentía que Dios estaba presente donde él estaba.

2Baal. En la época de Elías, muchos judíos adoraban a Baal, considerado el dios de la lluvia y el dios del fuego. Por esta razón, Dios decidió que no lloviera por tres años y seis meses; y luego, que la prueba fuera que el verdadero Dios mandara fuego. Se han encontrado relieves de Baal, en los que aparece con un relámpago en su mano; es decir, como que él tenía poder para hacer descender el fuego. Y para que los judíos no creyeran que, en esos tres años no llovió por decisión de Baal, Elías dijo: «No habrá lluvia ni rocío en estos años, sino por mi palabra» (1 R 17:1).     [Baal. Véase 1]

 3 – Convocatoria. Pasados tres años y seis meses el Señor le ordenó a Elías que se presentara ante el rey Acab. Actuando con la autoridad de Dios, Elías le ordenó al rey Acab que congregara a todo Israel y a los 850 falsos profetas en el monte Carmelo; y Acab obedeció. Habrán pasado varios días desde la convocatoria hasta que todos vinieron. Elías pidió que viniera «Todo Israel». No sus representantes (1 R 18.19).

4 – «Entre dos pensamientos». «Y acercándose Elías a todo el pueblo, dijo: ¿Hasta cuándo claudicaréis vosotros entre dos pensamientos? Si Jehová es Dios, seguidle; y si Baal, id en pos de él. Y el pueblo no respondió palabra» (1 R 18:21).

a«Claudicaréis», en hebreo es: «פָּסַח», pacach (H6452), lo cual se traduce por claudicar, saltar encima, cojera, vacilar. Es decir: ¿Hasta cuándo van a estar indecisos, cambiando de dios, vacilando entre dos opiniones, saltando de la tierra del diablo a la de Dios? Este es el gran problema de muchos cristianos que, un  día están alabando a Dios, y al otro día están en pecado; es decir, están cambiando continuamente de dios.

bCorazón dividido.  El altar de los judíos estaba arruinado porque el corazón de ellos estaba arruinado, dividido, vacilando entre dos pensamientos; entre servir a nuestro Dios, o servir a Baal. En nuestra vida, ¿Amamos a Dios sobre todas las cosas, o le amamos a él y a los ídolos?

cDoble ánimo

  • «El hombre de doble ánimo (divididoes inconstante  (inestable, cambianteen todos sus caminos» (Stg 1:8).
  • «Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones» (Stg 4:8).

Tenemos que definirnos, tomar una decisión: ¿A quién vamos a servir? ¿A Dios o a los ídolos?

Dos pensamientos. ¿Cómo puede ser que el pueblo de Dios tenía dos dioses, dos pensamientos? Muchos cristianos tienen el mismo problema. El domingo, en la reunión, tienen un rostro de santidad. Pero cuando salen de allí…

B – ELÍAS RESTAURÓ EL ALTAR

Entonces, Elías «Arregló el altar de Jehová que estaba arruinado» (1 R 18:30). ¡Es tiempo de restaurar el altar de Dios, para que el fuego de Dios descienda! Como consecuencia de que el altar estaba arruinado, no había comunión con el Creador, y su bendición estaba detenida. No había lluvia, no había cosechas, todo estaba en ruinas. Si el altar de Dios está arruinado, toda nuestra vida está arruinada. Por eso, si queremos la bendición de Dios, si queremos avivamiento, lo primero que tenemos que hacer es restaurar el altar de Dios; es decir, buscar a Dios todos los días en oración, arrepentirnos de todo pecado, consagrar toda nuestra vida en el altar.

Elías restauró el altar, es decir, restauró la comunión con Dios, la adoración al Señor. Restaurar es arreglar lo dañado. En Israel el altar de Dios había sido dañado por Jezabel y por Acab, que llevaron al pueblo a la apostasía.

 1 – El altar

  • Altar (1 R 18:30). En hebreo es: «מִזְבֵּ֫חַ», mizbeach, H4196. En la antigüedad, el altar era una estructura elevada, construida con diferentes elementos, como por ejemplo: tierra, piedras, metales finos y maderas; para celebrar ritos religiosos, como ofrendas de incienso y sacrificios. Es decir, era para reconciliar a los hombres con Dios, y para ofrecerle adoración.  [Altar. Véase 2]
  • En la actualidad al hablar de «altar», no estamos hablando de un altar material, sino de un «altar espiritual», es decir un lugar (que puede ser, por ejemplo, nuestro dormitorio, nuestro comedor, etc.); en donde nos encontramos con Dios; un lugar en donde consagramos, entregamos, a Dios toda nuestra vida, y le adoramos. Pero, para que ese encuentro con Dios se produzca, en el altar tiene que haber: arrepentimiento, perdón a los que nos han ofendido, etc.
  • El altar representa nuestra comunión con Dios; comunión que debe ser restaurada; es decir, tenemos que arreglar nuestra comunión con Dios. Hasta que no renovemos nuestra comunión y nuestro compromiso con Dios, él no responderá con fuego.

2 – Los siervos de Dios edificaron altares

  • Noé. «Y edifico Noé un altar a Jehová» (Gn 8:20).
  • Abram (o Abraham, Gn 17:5). «Y edifico allí un altar a Jehová, quien le había aparecido» (Gn 12:7).
  • Isaac. «Y edifico allí un altar, e invoco el nombre de Jehová» (Gn 26:25).
  • Jacob. «Y erigió un allí un altar, y lo llamo El-Elohe-Israel» (esto es Dios, el Dios de Israel, Gn 33:20).
  • Moisés. «Y Moisés edifico un altar, y llamo su nombre Jehová-nisi» (esto es: Jehová es mi estandarte, Éx 17:15).

3 – En el altar…

a – El fuego. En nuestra vida, el fuego del Espíritu Santo lo pone Dios. Nuestra función es mantenerlo encendido (o sea, tratar de que no se apague), y avivarlo (es decir, que arda con mayor intensidad). «Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos» (2 Ti 1:6).

b – El sacrificio. En el templo, siempre tenía que haber un sacrificio sobre el altar, durante todo el día. Del mismo modo,  nuestra vida, siempre tiene que estar sobre el altar. En la antigüedad, en el altar se ponían, como sacrificios, animales muertos; pero ahora Dios quiere que sobre el altar esté un  sacrificio vivo, es decir, que nosotros mismos estemos sobre el altar, totalmente consagrados a Dios; tal como dice la Biblia: «Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional» (Ro 12:1). Esto significa que, sabiendo que juntamente con Cristo hemos muerto en la cruz (Ro 6:6), nos consideramos muertos al pecado (Ro 6:11); y en consecuencia, nos presentamos a Dios como vivos de entre los muertos (Ro 6:13); y esta presentación, esta consagración, la hacemos poniéndonos sobre el altar; para que en adelante Cristo viva su vida gloriosa en nosotros. En nuestro corazón hay un  trono y un altar. Sobre el trono tiene que estar sentado Jesucristo, reinando como rey. Sobre el altar tenemos que estar nosotros. Esto es vivir lo que pablo declaró cuando dijo que no vivía más él, sino Cristo (Gá 2:20).

c – Tu vida. ¿Es un altar, un lugar de encuentro entre tú y Dios? En el altar de tu vida, ¿Siempre hay un sacrificio? ¿Siempre hay fuego? Si el altar en tu vida está destruido, Dios no enviará el fuego.

d – Restaurar. El fuego del Espíritu Santo, la gloria de Dios, desciende si el altar está arreglado. Hasta que no arregles lo que está arruinado, Dios no enviará el fuego. Quizás has orado y Dios no te ha contestado, pero si tú arreglas el altar, si restauras tu comunión con Dios, entonces, él enviará su fuego sobre ti.

 4 – Para reparar el altar. Para reparar el altar tenemos que arrepentirnos de nuestros pecados, reconciliarnos con Dios y con nuestros semejantes. ¿Qué es lo que tienes que arreglar en tu vida para tener plena comunión con Dios? Quizás tienes que arreglar algo en tu familia, en tu trabajo, con tus vecinos, etc. Dios quiere que restauremos el altar de la consagración, de la adoración, del encuentro con Dios, etc.

 C – UNIDAD

«Y tomando Elías doce piedras, conforme al número de las tribus de los hijos de Jacob, al cual había sido dada palabra de Jehová diciendo, Israel será tu nombre, edificó con las piedras un altar en el nombre de Jehová» (1 R 18:31-32).

1 – Unánimes. Elías tomó doce piedras. ¿Por qué? Veamos: En esa época el pueblo de Dios estaba dividido en dos grandes reinos: 1) En el norte, el reino de Israel, con diez tribus; y 2) en el sur, el reino de Judá, con dos tribus. Doce piedras representan el número de todas las tribus del pueblo de Dios; es decir, representan la unidad del pueblo del Señor. Elías podría haber tomado sólo diez piedras, porque, el reino del norte estaba formado por diez tribus. Pero él tomó doce piedras porque  él se basó en el propósito eterno de Dios: el propósito de tener un pueblo unido. Dios quería recordar a su pueblo que, su propósito no era que su pueblo estuviera dividido en Israel y Judá.

Cuando hay unidad en la iglesia Dios actúa. Esto es lo que sucedió en Pentecostés.

  • «Todos éstos perseveraban unánimes en oración y ruego» (Hch 1:14).
  • «Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos» (Hch 2:1).

Se repite «unánimes». En griego esta palabra es: «ομοθυμαδον», homothumadon, 3661. Significado: Con una mente, unánimes. Unánimes viene del latín: «unanĭmis»; o sea, un ánima, un alma. Es decir: Todos tenían una misma alma, un mismo pensamiento, todos estaban de acuerdo.

2 – De acuerdo. Para llegar a estar «de acuerdo» y de esta forma lograr que el Espíritu Santo descienda; hay que limpiar el camino entre nosotros; es decir, hay que buscar la unidad, quitando todo lo que nos separe del otro. Veamos ejemplos de cómo Dios actúa cuando hay acuerdo entre los siervos del Señor.

 a – En China. En 1904 llegaron a China los pastores y misioneros Gopod y Jonatán; dos hombres muy usados por Dios; pero entre ellos había discordia; es decir, había discrepancia, enfrentamiento, porque no se ponían de acuerdo. Por eso, nunca trabajaban juntos. En una oportunidad, Gopod quiso iniciar una gran obra en una aldea, pero no pasó nada. Entonces, al orar el Espíritu Santo le dijo que se reconciliara con el pastor Jonatán. Pero su orgullo le impidió ir a reconciliarse. En otra oportunidad, al tener que ir a predicar en una reunión, el Espíritu le dijo que él era un hipócrita; ya que, hablaba de reconciliación y perdón, sin vivir estas experiencias. Entonces, él oró al Señor prometiéndole que, al terminar el encuentro se reconciliaría con Jonatán. Pero en ese mismo momento, todas las personas que estaban presentes en la reunión empezaron a llorar. Él había estado predicando en China durante veinte años, y esta era la primera vez que veía llorar a los chinos, arrepentidos de sus pecados. Esa misma noche fue a encontrarse con el pastor Jonatán para pedirle perdón. Luego de esto, por donde iban juntos los dos pastores ocurrían avivamientos. Así como les pasó a ellos, quizás en tu vida hay obstáculos que impiden el obrar de Dios. Por eso, restaura el altar de Dios.     [Jonatán. Véase 3]

b – En India. Un misionero oraba por un avivamiento en la zona en donde él predicaba. Entonces, el Espíritu Santo le recordó que él había tenido diferencias con otro misionero de su misma organización. Cada vez que oraba, aparecía en su mente la cara del otro misionero. Al final, fue a la casa de ese misionero, y al abrirse la puerta se arrodilló delante de él, pidiéndole perdón. En respuesta, el otro misionero le dijo que él tenía que pedirle perdón. Ambos se reconciliaron; y luego de esto, todos los días, los dos oraban para que Dios enviara un avivamiento en la obra del otro misionero; y en ese año, el Espíritu Santo fue derramado en ambas iglesias.     [Misioneros. Véase 4]

3Impedimentos. Si el altar permite la comunión con Dios, un altar roto impide la comunión con Dios. La comunión con Dios se rompe por: «Todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo» (1 Jn 2:16).

4El tiempo de Dios. «Cuando llegó la hora de ofrecerse el holocausto  (a las 3 de la tardese acercó el profeta Elías» (1 R 18.36). Elías esperó la hora de ofrecerse el sacrificio para actuar. Es decir, él esperó el tiempo de Dios. En estos días el Espíritu Santo está revelando que: ¡Llegó el tiempo de Dios! ¡Llegó el tiempo del último y gran avivamiento!

5– Elías puso el sacrificio sobre el altar

aObediencia.  El mejor sacrificio que podemos ofrecer en el altar es nuestra obediencia. «Y Samuel dijo: ¿Se complace Jehová tanto en los holocaustos y víctimas, como en que se obedezca a las palabras de Jehová? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención que la grosura de los carneros» (1 S 15:22).

bAltar vacío. Un creyente le preguntó al Señor por qué no le daba el fuego, el poder; y entonces Dios le reveló que su fuego cae sobre el altar, si en él hay un sacrificio, no si el altar está vacío. Es decir, si queremos que el fuego de Dios descienda sobre nuestra vida, tenemos que ponernos en el altar; o sea, tenemos que consagrarnos totalmente.

D – EL FUEGO DE DIOS

1El fuego de Dios consumió el sacrificio. Veamos tres casos en los que, luego de la oración, descendió el fuego de Dios; y consumió el holocausto. Siempre el fuego de Dios cae sobre el holocausto, puesto sobre el altar:

aElías oró y «Entonces cayó fuego de Jehová, y consumió el holocausto, la leña, las piedras y el polvo, y aun lamió el agua que estaba en la zanja» (1 R 18:38).

bMoisés. Algo similar ocurrió en la época de Moisés: «Y entraron Moisés y Aarón en el tabernáculo de reunión, y salieron y bendijeron al pueblo; y la gloria de Jehová se apareció a todo el pueblo. Y salió fuego de delante de Jehová, y consumió el holocausto con las grosuras sobre el altar; y viéndolo todo el pueblo, alabaron, y se postraron sobre sus rostros» (Lv 9:23-240).

cSalomón . También ocurrió esto en la época de Salomón: «Cuando Salomón acabó de orar, descendió fuego de los cielos, y consumió el holocausto y las víctimas; y la gloria de Jehová llenó la casa. Y no podían entrar los sacerdotes en la casa de Jehová, porque la gloria de Jehová había llenado la casa de Jehová» (2 Cr 7.1-2).

Esto nos revela que, si queremos que el fuego de Dios descienda tenemos que:

  • 1) Orar, y
  • 2) poner el sacrificio sobre el altar.

Es fundamental la oración porque, hay un principio espiritual en la Biblia que establece que, cuando Dios quiere hacer algo, 1) primero lo comunica a sus siervos, 2) luego espera que su pueblo ore por eso que él ha revelado; y 3) recién entonces Dios actúa.     (Sobre: «Principio espiritual», ver  Aquí )

2 – El fuego

a – El fuego es uno de los símbolos de la presencia de Dios. Vemos esto en: 1) Moisés y la zarza (Éx 3:2); 2) La nube de fuego en el desierto (Éx 13:21); 3) Sobre el monte Sinaí (Éx 24:16); 4) En Pentecostés (Hch 2:3).

b – El fuego es la gloria de Dios: «Entonces Moisés subió al monte, y una nube cubrió el monte. Y la gloria de Jehová reposó sobre el monte Sinaí, y la nube lo cubrió por seis días; y al séptimo día llamó a Moisés de en medio de la nube. Y la apariencia de la gloria de Jehová era como un fuego abrasador en la cumbre del monte, a los ojos de los hijos de Israel» (Ex 24.15-17)

3 – Dios y el fuego

a – Dios es fuego consumidor: « ¿Quién de nosotros morará con el fuego consumidor  ¿Quién de nosotros habitará con las llamas eternas? El que camina en justicia y habla lo recto» (Is 33:14-15). Ver también: Dt 4:24; Heb 12:29; Ex 24:17).

b – Jesucristo es como fuego purificador. Malaquías dijo que el Mesías (Jesucristo) «Es como fuego purificador» (Mal 3:2).

c – Ezequiel vio la gloria de Dios, y vio que el Señor tiene fuego en su interior:

  • «Y vi apariencia como de bronce refulgente, como apariencia de fuego dentro de ella en derredor, desde el aspecto de sus lomos para arriba; y desde sus lomos para abajo, vi que parecía como fuego, y que tenía resplandor alrededor» (Ez 1:27);
  • «Y miré, y he aquí una figura que parecía de hombre; desde sus lomos para abajo, fuego; y desde sus lomos para arriba parecía resplandor, el aspecto de bronce refulgente» (Ez 8:2).

d – Juan vio que los ojos de Jesucristo son como llama de fuego: «Su cabeza y sus cabellos eran blancos como blanca lana, como nieve; sus ojos como llama de fuego» (Ap. 1:14).

e – El Espíritu Santo se presenta como fuego:

  • «El día que el tabernáculo fue erigido, la nube cubrió el tabernáculo sobre la tienda del testimonio; y a la tarde había sobre el tabernáculo como una apariencia de fuego, hasta la mañana» (Nm 9:15).
  • «Y se les aparecieron lenguas repartidas (separadas), como  de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. Y fueron todos llenos del Espíritu Santo» (Hch 2:3-4).

f – Jesucristo vino a la tierra a traer el fuego de Dios: «Fuego vine a echar en la tierra; ¿y qué quiero, si ya se ha encendido? (Lc 12:49).

g – El Señor quiere transformarnos en llama de fuego: «Ciertamente de los ángeles dice: El que hace a sus ángeles espíritus, y a sus ministros llama de fuego» (Heb 1:7).

 E – ELÍAS ORÓ POR EL FUEGO Y POR LA LLUVIA

Elías oró por el fuego y por la lluvia. Estas dos cosas simbolizan el avivamiento.

1Fuego. Elías oró, el fuego descendió, y los judíos que vivían en pecado volvieron al Señor. Del mismo modo, en esta época, al descender el fuego de Dios, los creyentes que se apartaron volverán al Señor. Necesitamos que el fuego del Espíritu Santo descienda y queme todo que a Dios no le agrada en nuestra vida.

En estos días, el fuego de Dios descenderá:

  • 1) En primer lugar, para purificarnos; y
  • 2) En segundo lugar, para darnos poder.

2 – Lluvia. Luego de la caída del fuego, Elías oró para que cayera la lluvia. Los judíos ya habían vuelto al Señor, pero no tenían la bendición material; así como muchos creyentes que tienen la vida de Cristo pero no tienen abundancia espiritual. Por eso, Elías volvió a orar y la lluvia descendió y ellos recibieron la bendición, la abundancia de Dios.

  • «Y aconteció, estando en esto, que los cielos se oscurecieron con nubes y viento, Y hubo una gran lluvia» (1 R 18:45).
  • «Elías era un hombre sujeto a pasiones semejantes a las nuestras y oró fervientemente para que no lloviese, y no llovió sobre la tierra por tres años y seis meses, y otra vez oró y el cielo dio lluvia, y la tierra produjo su fruto» (Stg 5:17-18).

F – JOEL PROFETIZÓ QUE VENDRÁ EL FUEGO Y LA LLUVIA

Por medio de Joel, Dios anunció que antes de la segunda venida de Jesucristo, vendrá el fuego y la lluvia de Dios.

1VENDRÁ EL FUEGO

«Tocad trompeta en Sion, y dad alarma en mi santo monte; tiemblen todos los moradores de la tierra, porque viene el día de Jehová, porque está cercano. Día de tinieblas y de oscuridad, día de nube y de sombra; como sobre los montes se extiende el alba, así vendrá un pueblo grande y fuerte; semejante a él no lo hubo jamás, ni después de él lo habrá en años de muchas generaciones. Delante de él consumirá fuego, tras de él abrasará llama; como el huerto del Edén será la tierra delante de él, y detrás de él como desierto asolado; ni tampoco habrá quien de él escape. Su aspecto, como aspecto de caballos, y como gente de a caballo correrán. Como estruendo de carros saltarán sobre las cumbres de los montes; como sonido de llama de fuego que consume hojarascas, como pueblo fuerte dispuesto para la batalla. Delante de él temerán los pueblos; se pondrán pálidos todos los semblantes. Como valientes correrán, como hombres de guerra subirán el muro; cada cual marchará por su camino, y no torcerá su rumbo. Ninguno estrechará a su compañero, cada uno irá por su carrera; y aun cayendo sobre la espada no se herirán. Irán por la ciudad, correrán por el muro, subirán por las casas, entrarán por las ventanas a manera de ladrones. Delante de él temblará la tierra, se estremecerán los cielos; el sol y la luna se oscurecerán, y las estrellas retraerán su resplandor. Y Jehová dará su orden delante de su ejército; porque muy grande es su campamento; fuerte es el que ejecuta su orden; porque grande es el día de Jehová, y muy terrible; ¿quién podrá soportarlo? » (Jl 2:1-11).

Notemos atentamente que: Este texto se ubica en los días anteriores al «día de Jehová»; o sea, el día de la segunda venida de Jesucristo a esta tierra; cuando el sol y la luna se oscurecerán. Además, Dios anuncia que su ejército (la iglesia) actuará con gran poder, con su fuego. Esto implica que, en estos días en los que vivimos, el Señor derramará el fuego del Espíritu Santo sobre su pueblo.

Dios ha prometido que la gloria postrera será mayor que la primera (Hag 2:9). Es decir, si oramos, el fuego de Dios, descenderá mucho más que antes en la historia, porque llegó el tiempo de Dios.     [Gloria. Véase 5]

aRevelación del ejército de Dios. Dios le reveló a Mary Baxter que, en estos días él está preparando ese gran ejército del que habló el profeta Joel. Está formado por hombres, mujeres y niños. Gente sencilla, porque muchos nobles no obedecieron el llamado de Dios. Han sido bendecidos y el Señor mismo caminará en ellos, porque se han vuelto a Dios de todo corazón. Recibirán dones del Espíritu; destruirán muchas obras del diablo; actuarán en toda la tierra; y conseguirán muchos convertidos, antes que se levante el anticristo.     [Baxter. Véase 6]

bVisión profética del fuego de Dios. Dios le mostró al evangelista Tommy Hicks (1916-1984) cómo será el último gran avivamiento. Tommy predicó durante un mes y medio, en 1954, en las canchas de Atlanta y Huracán, en Buenos Aires, Argentina. Más de trescientas mil personas se convirtieron. Dios hizo milagros en paralíticos, ciegos y sordos. Según el informe de la Unión de las Asambleas de Dios, hubo hospitales que quedaron vacíos, porque todos los enfermos fueron sanados. Dios le mostró a Tommy cómo será el próximo derramamiento del Espíritu Santo. Él vio que de las manos de Jesucristo caía una lluvia de gotas de luz, de fuego líquido. Y que con ese fuego, los creyentes iban por todo el mundo predicando el evangelio y sanando a los enfermos; y nadie podía detenerlos.     [Tommy. Véase 7]

 cRecepción del fuego del Espíritu Santo. En estos últimos años, varios siervos de Dios han sido ungidos con el fuego del Espíritu Santo. Por ejemplo:

(1) Smith Wigglesworth (1859-1947), el gran evangelista, llamado: «el apóstol de la fe»; el hombre que bajo su ministerio se documentó la resurrección de 23 personas; tuvo una visión gloriosa (escrita en el libro: «Pioneros de la fe», del Dr. Sumrall). Smith vio que, en esta época vendrá el avivamiento más grande de la historia, un avivamiento  mundial. Muertos resucitarán, toda clase  de enfermedades serán sanadas, hospitales quedarán vacíos, y multitudes incontables y numerosas serán salvadas. Smith recibió el fuego de Dios cuando la esposa de un pastor oró por él; y luego de esto, por donde él iba, el fuego de Dios caía.     [Smith. Véase 8]

(2) María Woodworth Etter (1844-1924). Considerada por algunos como la evangelista más grande de la historia, pidió a Dios que le diera el bautismo con el Espíritu Santo, y entonces ella sintió como que recibía «Fuego líquido». A veces, cuando ella estaba en un lugar, la presencia de Dios descendía sobre toda la región. Personas a varios kilómetros a su alrededor recibían visiones del infierno y del cielo; y otras, aunque estuvieran a varias calles de donde ella estaba predicando, caían al suelo y se arrepentían.     [María. Véase 9]   

2VENDRÁ LA LLUVIA

Además de profetizar sobre el fuego que vendrá en los últimos días, Joel también profetizó que, antes de la segunda venida de Jesucristo vendrá la lluvia del Espíritu Santo. Joel dijo que esta lluvia caerá en dos grandes oportunidades: Como lluvia temprana y como lluvia tardía (Jl 2:23;  Os 6:2-3; Stg 5:7).

«Y después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones. Y también sobre los siervos y sobre las siervas derramaré mi Espíritu en aquellos días. Y daré prodigios en el cielo y en la tierra, sangre, y fuego, y columnas de humo. El sol se convertirá en tinieblas, y la luna en sangre, antes que venga el día grande y espantoso de Jehová» (Jl 2:28-31).

a – La lluvia temprana

  • Caía en otoño, y preparaba la tierra para para que las semillas germinaran.
  • En forma espiritual, cayó en Pentecostés, cuando el Espíritu de Dios fue derramado sobre los creyentes que estaban en Jerusalén (Hch 2), para llenarlos del Espíritu Santo; y esta lluvia
  • logró que la semilla del evangelio, que ya había sido sembrada, germinara, y miles se convirtieran. Pero

b – La lluvia tardía

  • Caía en primavera, y permitía que las plantas dieran buen fruto porque, si en ese tiempo no caía la lluvia, los frutos eran muy raquíticos.
  • En forma espiritual, esta lluvia ya ha empezado a caer en estos días, y caerá abundantemente dentro de muy poco tiempo. Pero, en esta oportunidad, a diferencia de lo que sucedió en Pentecostés, día en el que el Espíritu Santo fue derramado solo en Jerusalén, esta vez descenderá, «sobre toda carne»; es decir, sobre toda la humanidad; para impartirles convicción de pecado.
  • Este último derramamiento del Espíritu Santo posibilitará que los creyentes den buen fruto, o sea, nuevos convertidos; al tener un mayor crecimiento y poder espiritual.

Lo más extraordinario es que, el Espíritu Santo ha revelado que, ya estamos en la época de la lluvia tardía; la lluvia prometida por Dios para los últimos días de la historia; antes del «día grande de Jehová», el día de la segunda venida de Jesucristo a esta tierra; cuando el sol y la luna se oscurecerán.     (Sobre: «La lluvia temprana y la tardía», ver Aquí )

 3VENDRÁ EL FUEGO Y LA LLUVIA DE DIOS

Entonces, Joel profetizó que, antes de la segunda venida de Jesucristo, caerá:

  • El fuego de Dios, tal como lo profetizó también Tommy Hicks. El fuego de Dios nos purificará y nos dará poder. También caerá:
  • La lluvia del Espíritu Santo; para llenarnos con toda la abundancia del Espíritu Santo, para que demos buen fruto; es decir, muchísimas personas que se entregarán a Jesucristo.

G – SÍNTESIS

Sabiendo que, estamos en la época anterior a la segunda venida de Jesucristo; y que, Dios ha prometido que en estos días él derramará el fuego y la lluvia del Espíritu Santo; entonces, para que la gloria de Dios descienda y el avivamiento comience, tenemos que:

  • Restaurar el altar.
  • Poner el sacrificio en el altar (nuestras propias vidas).
  • Pedir que el fuego y la lluvia del Espíritu Santo desciendan.

Un ejemplo de esto podemos verlo en la oración de Salomón: «Cuando Salomón acabó de orar, descendió fuego de los cielos, y consumió el holocausto y las víctimas; y la gloria de Jehová llenó la casa. Y no podían entrar los sacerdotes en la casa de Jehová, porque la gloria de Jehová había llenado la casa de Jehová» (2 Cr 7.1-2).

En este texto podemos ver que:

  • Primero fue puesto el sacrificio en el altar.
  • Luego Salomón oró y el fuego descendió.
  • Finalmente, la gloria de Dios llenó la casa del Señor.

La gloria de Dios llenará la iglesia, si nosotros actuamos de acuerdo con la Biblia.

 H – LECCIONES ESPIRITUALES

Teniendo en cuenta lo que pasó en la época de Elías podemos ver que:

1 – Crisis. Para que el pueblo se arrepienta, Dios produjo una crisis económica sin precedentes.

2 – Cielos cerrados. A veces los cielos están cerrados porque, Dios intervino para que nos volvamos a él.

3 – Apostasía. En la época de Elías había 850 falsos profetas (1 R 18:19). Jesús dijo que, antes de su segunda venida, «Muchos falsos profetas se levantarán, y engañarán a muchos» (Mt 24:11). Sabiendo que esto ya está sucediendo, entonces, ¿Cómo podemos hacer para que vuelvan al camino de Dios, los creyentes engañados por estos falsos profetas? Hay un solo camino: El avivamiento; porque, si el fuego de Dios cae, el pueblo saldrá de la iglesia apóstata, y los que se apartaron del Señor regresarán.

4 – Arrepentimiento. Notemos que, la lluvia vino luego del arrepentimiento del pueblo. O sea, para recibir la bendición de Dios, primero tenemos que arrepentirnos.

5Oración. Elías oró siete veces (1 R 18:43). Es decir, si queremos que la lluvia descienda, tenemos que perseverar en oración.

6Bendición. La lluvia representa  la bendición de Dios; es decir, representa todo lo que necesitamos de Dios (en lo físico, lo mental, lo espiritual, lo familiar, lo económico, etc.).

7Pobreza extrema. Después de tres años y seis meses que no llovía, en Israel había una pobreza extrema. Pero luego de la oración, la bendición volvió al pueblo de Dios. Del mismo modo, Dios ahora quiere bendecirte, y con su bendición vendrá lo que tú necesitas, en lo económico, en lo físico, en lo espiritual, etc.

8Prosperidad. Algunos creen que Dios nos prospera cuando nosotros le damos dinero a él. Pero, la Biblia nos revela que, Dios nos prospera cuando nosotros nos arrepentimos, cuando nos volvemos a él, no cuando hacemos negocios con él. Nuestro Dios, el Creador del universo, no necesita nuestro dinero. Él solo quiere nuestro corazón.

 I – NOTAS

 1El monte Carmelo. Era un lugar de adoración a Baal.

2Elías corrió delante del rey Acab (1 R 18:46). Era costumbre en esa época. Él hizo esto para mostrar su reconocimiento a Acab como rey, porque, hasta ese momento la relación entre el rey y Elías había sido extremadamente tirante. Corrió desde el monte Carmelo hasta la ciudad de Jesreel (unos 10 km).

3La presencia de Dios. Huyendo de Jezabel, Elías no sintió la presencia de Dios. Por eso, Dios le sacó de la cueva en la que estaba; y le permitió ver una tormenta de viento poderosísima; tan fuerte que pasaba rompiendo las rocas; luego vio un terremoto; y finalmente un fuego. Pero en ninguna de estas cosas estaba Dios. Finalmente Elías escuchó un silbo delicado y apacible, y él reconoció que allí estaba la presencia de Dios (1 R 19:9-10). Es decir, la actuación de Dios no siempre se manifiesta en formas extraordinarias; sino que, a veces se manifiesta en formas muy sencillas.

Por: Eduardo Pedro Saracchi, profesor de Teología; graduado en Teología Pastoral, en el Instituto Bíblico Buenos Aires, de la Alianza Cristiana y Misionera.

Iglesia Evangélica en Buenos Aires, República Argentina.

Todas las publicaciones

  1. Avivamiento en la República Argentina
  2. Profecía para el pueblo de Dios
  3. 50 aniversario de Comunidad Cristiana
  4. Cavando pozos de avivamiento
  5. Señales de la segunda venida de Jesucristo – 1
  6. Señales de la segunda venida de Jesucristo – 2
  7. Señales de la segunda venida de Jesucristo – 3
  8. Señales de la segunda venida de Jesucristo – 4
  9. Señales de la segunda venida de Jesucristo- 5
  10. Señales de la segunda venida de Jesucristo – 6
  11. Señales de la segunda venida de Jesucristo -7
  12. Derramaré de mi Espíritu – 1
  13. Derramaré de mi Espíritu – 2
  14. La restauración de la gloria de Dios
  15. La importancia de la revelación
  16. La restauración del tabernáculo de David – 1
  17. La restauración del tabernáculo de David – 2
  18. Sobre esta roca edificaré mi iglesia
  19. El arrebatamiento de la iglesia
  20. El anticristo
  21. ¡Aquí viene el Esposo, salid a recibirle!
  22. Pentecostés
  23. El bautismo en el Espíritu Santo – 1
  24. El bautismo en el Espíritu Santo – 2
  25. El bautismo en el Espíritu Santo – 3
  26. Si alguno tiene sed, venga a mí y beba
  27. Restauración de la promesa del Espíritu – 1
  28. Restauración de la promesa del Espíritu – 2
  29. El hablar en lenguas – 1
  30. El hablar en lenguas – 2
  31. La restauración del fuego del Espíritu Santo
  32. Semana Santa
  33. Buscando la gloria de Dios
  34. Preparándonos para el casamiento celestial
  35. Restauración del nuevo pacto – 1
  36. Restauración del nuevo pacto – 2
  37. Restauración del nuevo pacto – 3
  38. Cielos abiertos
  39. Viene crisis y viene gloria
  40. La hora de su juicio ha llegado
  41. La cena de las bodas del Cordero
  42. Preparad el camino del Señor y se manifestará la gloria de Dios – 1
  43. Preparad el camino del Señor y se manifestará la gloria de Dios – 2
  44. El fuego de Dios desciende si el sacrificio está puesto sobre el altar
  45. La-señal de Jonás – 1
  46. La señal de Jonás – 2
  47. El último derramamiento del Espíritu Santo
  48. Viene el gran avivamiento mundial
  49. La restauración del testimonio de Dios
  50. Cristo es el todo y en todos
  51. Restauración de los dones y del fruto del Espíritu
  52. Restauración de la unción y la gloria
  53. Revelación del infierno
  54. Llamado a la oración
  55. Conocer a Jesucristo por medio de la revelación
  56. El descenso de la gloria de Dios – 1
  57. ¡Llegó el tiempo de Dios
  58. Laodicea la iglesia independiente
  59. La cobertura apostolica y el discipulado
  60. La Nueva Refprma Apostólica
  61. LLas puertas del Hades no prevalecerán contra la iglesia
  62. La restauracion del odre bíblico
  63. Haced en este valle muchos estanques
  64. El ejército de Dios
  65. El rio de Dios
  66. Jesucristo es el Mesías y el Señor
  67. Llevando el fuego del Espirítu Santo
  68. ¿Qué sucede cuando el Espíritu Santo desciende? – 1
  69. ¿Qué sucede cuando el Espíritu Santo desciende? – 2
  70. Profecias sobre el hundimiento del portaaviones USS Abraham Lincoln
  71. La restauración del acto de adoración de las ofrendas
  72. El gran derramamiento del Espíritu Santo en Azusa
  73. Paradojas bíblicas
  74. El gran derramamiento del Espíritu Santo en Gales
  75. El secreto de un gran avivamiento
  76. Conocer al Cristo Glorificado
  77. Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra
  78. La humillación y la exaltación de Cristo
  79. La preeminencia de Cristo
  80. En el principio era el Verbo
  81. La actitud de la iglesia frente al Coronavirus Covid-19
  82. La restauración del sacerdocio universal de los creyentes
  83. ¡El Rey ya viene!
  84. ¿Qué es lo que va a suceder en los próximos días?

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Derechos. Derechos de Autor © Copyright 2018 por Eduardo Pedro Saracchi. Todos los derechos reservados. Esta publicación es un capítulo del libro: «El último derramamiento del Espíritu Santo». Queda hecho el depósito legal que marca la ley 11723 de propiedad intelectual (Argentina), en la Dirección Nacional de Derechos de Autor. Se permite la reproducción parcial o total del contenido de esta publicación, con propósitos educativos y sin fines de lucro; sin necesidad de obtener permiso previo, con la condición de que el significado o contexto no sea cambiado ni alterado, y que se cite adecuadamente la fuente.

Citas bíblicas: Las citas bíblicas de esta publicación han sido tomadas de la Biblia, Versión Reina – Valera (Revisión de 1960, RVR1960) © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988. Utilizado con permiso. (Énfasis nuestro: Subrayados, negritas, aclaraciones, mayúsculas y cursivas añadidas).

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Génesis: Gn – Éxodo: Ex – Levítico: Lv – Números: Nm – Deuteronomio: Dt – Josué: Jos – Jueces: Jue – Rut: Rt – 1 Samuel: 1 S – 2 Samuel: 2 S – 1 Reyes: 1 R – 2 Reyes: 2 R – 1 Crónicas: 1 Cr – 2 Crónicas: 2 Cr – Esdras: Esd – Nehemías: Neh – Ester: Est – Job: Job – Salmos: Sal – Proverbios: Pr – Eclesiastés: Ec – Cantares: Cnt – Isaías: Is – Jeremías: Jer – Lamentaciones: Lm – Ezequiel: Ez – Daniel: Dn – Oseas: Os – Joel: Jl – Amós: Am – Abdías: Abd – Jonás: Jon – Miqueas: Miq – Nahúm: Nah – Habacuc: Hab – Sofonías: Sof – Hageo: Hg – Zacarías: Zac – Malaquías: Mal – Mateo: Mt – Marcos: Mr – Lucas: Lc – Juan: Jn – Hechos: Hch – Romanos: Ro – 1 Corintios: 1 Co – 2 Corintios: 2 Co – Gálatas: Gá – Efesios: Ef – Filipenses: Fil – Colosenses: Col – 1 Tesalonicenses: 1 Ts – 2 Tesalonicenses: 2 Ts – 1 Timoteo: 1 Ti – 2 Timoteo: 2 Ti – Tito: Tit – Filemón: Fln – Hebreos: Heb – Santiago: Stg – 1 Pedro: 1 P – 2 Pedro: 2 P – 1 Juan: 1 Jn – 2 Juan: 2 Jn – 3 Juan: 3 Jn – Judas: Jud – Apocalipsis: Ap

Citas bibliográficas

1 – Baal

  • Baal – wikipedia.org
  • Madurez espiritual – Google Books

2 – Altar

  • Diccionario Bíblico: Altar – Significado o definición de Altar – WikiCristiano.org

3 – Jonatán

  • Repara el altar del Señor que está arruinado – Scribd

4 – Misioneros

  • Dios premia la oración unida – Heraldodesuvenida.com

5 – Gloria

  • ¡Prepárate para el avivamiento que viene! – aciacristo.blogspot.com

6 – Baxter

  • Una revelación divina del infierno – info

7 – Tommy

  • Profecía de Tommy Hicks – org.ar

8 – Smith

  • Smith Wigglesworth – unciondeloalto jimdo page!
  • Smith Wigglesworth – Icfiladelfia.blogspot.com.ar
  • Smith Wigglesworth – Portalescristianos.com
  • Héroes de la fe: Smith Wigglesworth – Elregresa.net

9 – María

  • María Woodworth-Etter – Icfiladelfia.blogspot.com
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